Depredador - Capítulo VIII

in #fiction3 years ago


Capítulo VIII


Liam estaba de copiloto mientras la pareja estaba en el asiento de atrás de la camioneta, el señor Andrew era quien estaba manejando, ese mismo día el ojigris se había enterado de su nombre porque Savannah o Jade, se había dirigido así al chofer de bigotes.

Tenía que soportar el sonido de los labios de Alexander en el cuello de su esposa y más aún, tenía que soportar las risas de ella que salía por su boca con un suave pero audible “cálmate Lex”. No obstante, el moreno de ojos gris ni siquiera se limitó en mirar de reojo.

—Llegamos señor Baggio— La voz de Andrew lo sacó de sus pensamientos y Liam se salió de la camioneta, él inmediatamente le abrió la puerta a la morena donde pudo sentir una mirada intensa de ella, sin embargo, él no se la devolvió. Lo de esa noche no podía volver a repetirse porque la vida de él y el futuro de Aubrey estaba en las manos de Alexander, literalmente.

—Muy bien— Alexander con un semblante serio se acomodó mejor la corbata y miró a Liam para darle unas breves instrucciones.

—Vamos a entrar a una sala de juntas, te quedarás afuera como un perro protector. No dejes que nadie, absolutamente NADIE entre hasta que nosotros hayamos terminado— Alexander lo miró directamente a los ojos, pero Liam miraba a la nada.

—Entendido—

Alex le dedicó una última mirada y tomó a su mujer de la cintura para adentrarla al edificio empresarial donde claramente sobresalía el gran Logo con las iniciales de AB. El edificio contaba con 30 pisos y más de 200 departamentos. Cuando ambos entraron al lugar las personas comenzaron a correr para entrar a sus respectivos lugares de trabajo; se dirigieron hacia el ascensor personal y los tres entraron. Tan pronto las puertas cerraron Andrew recibió una llamada importante por lo tanto se alejó lo que más pudo de su mujer y de Liam pegándose a la parte de los botones, dándole la espalda a Liam -que estaba en medio de los dos- y más atrás a Savannah, que estaba pegada al espejo del ascensor. El ojigris no prestó atención a lo que decía Alexander, sin embargo, escuchaba “te dije que no era así” “las cuentas no coinciden” y Liam tal vez hubiese escuchado más si cierta mano, de cierta pelinegra no hubiese estado acariciando la espalda de él.

Liam comenzó a sentirse incómodo, miró de reojo a Savannah o mejor dicho Jade y le frunció el ceño para alejarse un poco más.

—TE DIJE QUE NO— la voz de Alexander sonó fuerte logrando que la morena quitara rápidamente la mano de la espalda de Liam pero para tranquilidad del ojigris, él no se daba cuenta de absolutamente nada.

Estaba convencido que ella, con el susto previo, desistiría de sus intenciones, pero se equivocó.

La mano de Savannah viajó hasta un glúteo de él y lo apretó haciendo que él se sobresaltara y comenzara a ponerse ansioso. Miró el piso por el que estaban y aún quedaban 10 pisos por subir. Liam se aclaró la garganta y caminó hasta la otra esquina pegándose a la pared, miró de reojo a la chica y esta puso los ojos en blanco con una sonrisa cínica. «¡Está loca!» pensó.

Al llegar, él respiró profundo para salir del ascensor, no sin antes escuchar un “cobarde” por parte de la morena de ojos café. Él no entendía a lo que ella estaba jugando y no le agradaba en lo absoluto.

La pareja hizo acto de presencia en la sala de juntas y antes de cerrar la puerta, Alexander le recordó las instrucciones.

Liam no supo cuánto tiempo estuvo parado vigilando que nadie entrara al lugar, la secretaria le ofreció café que él se limitó a negar, no quería distraerse ni siquiera tomando algo.

En ese momento de soledad, comenzó a pensar en Aubrey, en la mamá de ella, en su propia madre, en las hermanas Montgomery, en el imbécil de Steven y por supuesto en Savannah o mejor dicho Jade Savannah.

La morena le hacía sentir algo totalmente distinto a lo que sentía cada vez que veía a las hermanas Montgomery y no sabía lidiar con ello. Las ganas de besarla siempre estaban latentes, las ganas de matar a Alexander cada vez que él lo hacía eran atroz y su lado primitivo, el lado depredador amenazaba con salir con frecuencia, pero la voz de Aubrey lo hacía traer de vuelta siempre.

Liam por primera vez en mucho tiempo quería pelear, quería sentir dolor y poder sacar todo lo “raro” que sentía con la presencia de Savannah. Odiaba esa sensación porque él no podía permitirse aquello, él era el cancerbero del diablo y eso ya estaba escrito. Una persona como él estaba destinada a la maldita soledad, al destierro de la sociedad y a un mundo donde no había nada más que dinero y muerte. Por ello es que no iba a descansar hasta sacar a Aubrey de ese mundo, para que ni siquiera tenga sospecha de lo que él verdaderamente hacía, que hubiese una persona que lo recordara como “bueno” y no como un “asesino”

La puerta se abrió sacándolo de sus pensamientos y haciendo que el pestañase varias veces.

—Depredador ven, quiero presentarte a un par de personas—

Liam, con desconfianza, entró al salón donde había un grupo de hombres que estaban en un semi círculo dándole la espalda a él.

—Depredador, quiero que conozcas a Charles, es un apostador reconocido—


Aquel hombre con un sombrero vaquero, camisa de cuadros, un jean azul acompañado con una correa gruesa y unas botas marrones; se volteó como si fuera cámara lenta, una vez que Liam lo miró a la cara dos cosas pasaron por su mente “Madre” “venganza”

Charles apenas pudo decir algo cuando Liam se le abalanzó encima para matarlo en un solo movimiento, pero cuando sus manos se dirigieron al cuello de aquel hombre, ya Alexander había sacado un dispositivo para así apretar a un botón haciendo que él sufriera una breve descarga eléctrica y cayera como si fuera un saco de arena en el suelo.

Savannah estaba con los ojos abiertos y con el corazón latiendo a mil por hora, no podía creer lo que en segundos había pasado.

—¡¿QUÉ DEMONIOS FUE ESO EH?! — preguntó enojado Alexander guardando aquel botón en su saco

Charles luego de un par de segundos comenzó a reír a carcajadas

—Maldito bastardo, me habían dicho que él había muerto, no pensaba que estuviese aún con vida.

—¿Me puedes explicar?— Preguntó irritado Alexander mientras miraba al cuerpo de Liam siendo atendido por su mujer que le estaba tomando el pulso.

—Claro que sí, él no es sólo el depredador, él es Liam, el hijo del oficial Stuart

—¿Y ese es?

—El hombre que le violamos y matamos a su esposa por un ajuste de cuentas… Liam vio como lo hicimos — Charles sonrió satisfecho y Alexander negó con el cabeza incrédulo de lo que estaba escuchando

Por otro lado, Savannah simplemente no sabía como reaccionar, por primera vez en su vida, sentía miedo.


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Prólogo, Capítulo I, Capítulo II, Capítulo III, Capítulo IV, Capítulo V, Capítulo VI, Capítulo VII


Sources: 1, 2,



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Cada capítulo un giro mayor, develando nuevas aristas del personaje. Gracias por esta historia

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Gracias a ti por leerlo :)