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Parte V


39

Viejos enemigos

Estrasburgo, 11 de Septiembre del 2047

Era como si la nevada nunca terminase. Programar drones para que siguieran las órdenes de Patrick nunca había sido su fuerte. Pero Patrick tampoco estaba seguro de cuál era su punto fuerte, era como si todos los Agente con los que había trabajado eran mejores que él en lo que estaba orgulloso. Su nueva tarea era bastante simple. Estrasburgo estaba a punto de ser el punto de reunión que posiblemente conduciría al levantamiento político más grande desde que se descubrió a la UPPR y comenzó la Guerra de los Derechos. Todos estaban en pánico, bueno, casi todos.

El concejo de ciencias climáticas de los TNN, una de las redes de transmisión que Xavier le había pedido monitorear durante los procedimientos políticos, había mostrado dos grupos de científicos con puntos de vista violentamente opuestos sobre la crisis climática. Mientras que todos estaban de acuerdo con que la aparición del árbol alienígena era real y que la data que originó mostraba que el clima reciente estaba relacionado con algo a lo que se le refería como un pliegue de M-brana intergaláctico, la motivación de estos gigantes alienígenas era un punto de mayor disputa entre los científicos. Un grupo de científicos mostraba diapositivas que dejaban ver que el Mar Báltico no se había congelado por completo durante el invierno profundo desde principios del siglo dieciocho, señalando que siendo aún verano y no invierno, esto sólo se podía interpretar como un ataque abierto por parte de los alienígenas hacia el planeta. El segundo grupo, que compensaba el ser más pequeño siendo mucho más vociferantes, seguían trayendo a coalición la emisión de gases de efecto invernadero que había conducido al calentamiento global, por tanto, razonaban que las acciones de estos aliens de apariencia ciertamente poco amigable deberían ser interpretadas como un gesto de amistad. Una ayuda con nuestros problemas de calentamiento en la Tierra.

No era el trabajo de Patrick evaluar los datos, su trabajo era encontrar los puntos más resaltantes en este y las demás fuentes de inteligencia que el circuito cerrado del cuartel diplomático de Estrasburgo ofrecía durante aquellos días. El radio transmisor de bajo poder debería enviar información relevante a Xavier y a su nuevo grupo.

Cómo deseaba Patrick estar con ellos en la escombrosfera a bordo de esa nave minera en vez de sobre aquel tejado cubierto de nieve, programando drones autónomos para mantener a la pequeña antena libre de nieve para mantener la transmisión sincronizada. No estaba nevando tanto, en realidad, pero no paraba de nevar tampoco. Mirando desde la azotea, estaba claro que la ciudad no estaba preparada para medio metro de nieve en Septiembre. Los caminos en el cuartel diplomáticos estaban bien, pero debido a la escasez de sal, el tráfico de la ciudad se había detenido debido a aquella capa de nieve que se volvía más gruesa a cada hora.

"Ok, esto debería bastar" —pensó Patrick. Dos drones despegaron y se movieron hacia la antena cuando escuchó el sonido del motor de un tercer dron muriendo— "¡Joder! ¡Maldita nieve!" —Bien, los otros dos debían hacer el trabajo. Patrick esperaba por alguna transmisión importante que pudiera ser información crucial para Xavier y su tripulación.

Patrick dio un pisotón para deshacerse del exceso de nieve en sus pantalones y zapatos y cerró la puerta tras él antes de descender por las escaleras de hierro. Sus huesos le dolían debido al frío como si fuese un hombre mayor. Doce grados bajo cero durante el día y ni siquiera era Octubre. « ¡Aliens amistosos tratando de ayudar mis cojones! ».

Apenas ocho meses como Agente y Xavier ya era el tercer compañero que había tenido, pero hasta esa misión en los TNN, Patrick jamás había viajado al norte más allá de Florida. Sus trajes de Agente no eran exactamente para el invierno y su bufanda de lana no le protegía mucho del frío. Entró en un estudio pequeño con seis monitores encendidos transmitiendo las conferencias que podrían tener importancia táctica, encendió rápidamente la calefacción y la configuró a unos agradables veintisiete grados centígrados. Los científicos climatológicos discutían sobre lo mismo una y otra vez. Si alguno de ellos hubiera visto la amenazante copa de aquel árbol, estaba seguro que no estuvieran discutiendo nada de aquello. No estaban ayudando, no era una cultura alienígena benigna tratando de ayudar a los humanos con sus problemas, era un ataque en toda regla. Patrick no sabía mucho y al ser tan novato no se sentía lo suficientemente experimentado como para arrojar conclusiones, ¿Pero esto? Era algo tan obvio que le sorprendía que aún se discutiese. Cambió la configuración de audio y se enfocó en el segundo canal diplomático. La configuración del audio le permitía enfocarse en cinco de las seis transmisiones de audio. El canal principal ahora era el canal diplomático secundario. Este canal, como canal seleccionado, tenía el audio más ruidoso de los cinco y se oía como si viniese de en frente de él directamente. Con un volumen más moderado, el sistema estaba configurado para proyectar el sonido de las otras conferencias desde diferentes ángulos en el estudio de Patrick, de esta manera podía escuchar información importante viniendo de cualquier conferencia. Era una tarea demandante que requería mucha concentración, pero Patrick podía con ello.

El segundo canal diplomático estaba por comenzar un debate sobre una moción de interés para Nueva Zion, pero no sólo eso, era de vital importancia para Xavier y su tripulación en ese momento. La colonia Marte Uno de Nueva Babilonia había recibido el mensaje del hechicero cuántico, como se referían al anciano con el que Xavier había tenido su desafortunado encuentro. Nueva Babilonia había anunciado que enviaría un pequeño grupo de diplomáticos. Todo aquello podría seguir siendo un elaborado truco por su parte, pero la información, las imágenes, el encuentro de Xavier con el hechicero cuántico, todo aquello parecía genuino, pero si había una cosa que la historia había mostrado era que lidiar con Nueva Babilonia dependiendo demasiado de tus sentidos, tu instinto y tu intuición, muy a menudo conllevaba a perder la batalla. No por nada se consideraba al entrenamiento del Guía el punto más vital en el entrenamiento de Agentes. Aquello era lo que les enseñaba a los Agentes que no siempre se podía contar con sus instintos ni en sus sentidos.

Había razones por las cuales la habían llevado a bordo cuando lo dejaron allí. Xavier y su tripulación ahora tenían a una verdadera Guía a bordo. Patrick sentía escalofríos al recordar su entrenamiento del Guía. Oh, cómo ella había jugado con su mente, como si fuese un instrumento. Las Guías merecían respeto ya que sin ellas la relativamente pequeña nación de Nueva Zion no sería la reconocida potencia que era hoy en día. Aun así, Patrick no podía evitar sentir aquello. No importaba lo que ella había hecho por él, no importaba qué tan importantes eran ella y sus hermanas para Nueva Zion, era una mujer Obia. Ellas eran brujas, básicamente, y Patrick había crecido con un miedo a las Obia profundamente arraigado debido a su abuela.

"Moción setenta y uno: en permitir a los diplomáticos de Marte Uno unirse a la conferencia. La delegación de Nueva Zion tiene la palabra."

"Gracias, Señor presidente. Como todos los reunidos aquí saben, Nueva Zioin ha continuado y continuará luchando con Nueva Babilonia independientemente de si la nueva amenaza es real o no."

Era él, era el General quien hablaba. Tal como se veía en el hospital en Haití. El viejo hombre en su traje perfectamente elaborado y blanco inmaculado. Incluso llevaba su sombrero blanco mientras hablaba. Lo único que le faltaba eran sus lentes de sol.

"Señor presidente" —Un hombre de apariencia nerviosa y vestimentas otomanas habló.

"Nueva Zion tiene la palabra, Señor Osman. Se cierra el micrófono hasta que Nueva Zion concluya su intervención. General, por favor, continúe."

"Gracias, Señor presidente. Déjeme asegurarle a todos los presentes que Nueva Zion se está tomando esta amenaza en serio. Hay una probabilidad de que la nueva amenaza sea real y no un truco de Nueva Babilonia, pero también somos diligentes en cuanto a nuestro deber para con el planeta respecto a las antiguas amenazas. Hay una armada completa de treinta y un naves en órbita alrededor de Marte, estamos al tanto de catorce operativos de Nueva Babilonia aquí en la Tierra y tenemos razones para pensar que hay más de ellos. Si añadimos a los doce diplomáticos, podríamos acabar con treinta y un pilotos aquí en la tierra. Es importante que todos se den cuenta que sin un piloto humano para detener las naves, nuestros datos nos indican que esa armada podría viajar a la Tierra a noventa G´s en cuarenta minutos."

La multitud tras los micrófonos se volvía cada vez más agitada.

"Les aseguramos, amigos, que Nueva Zion no atacará a las naves diplomáticas sin provocación. Les dejaremos venir a la tierra, venir a Estrasburgo. Pero tomaremos precauciones. Estaremos monitoreando cualquier movimiento de la armada de Nueva Babilonia, cualquier nave que salga de la atmósfera terrestre. Al mínimo signo de movimiento de la armada de Nueva Babilonia sin nuestro consentimiento, tanto los operativos como los llamados diplomáticos de Nueva Babilonia se convertirán en blancos militares, así como cualquier nave saliendo de la atmósfera u orbitándola. Gracias, Señor presidente."

"Señor Osman, de las fuerzas armadas de Estambul, puede usar el micrófono ahora."

"¡Esto es un atropello! ¿Quién se cree Nueva Zion que son, Señor presidente? Necesitamos toda la ayuda posible para luchar contra estos alienígenas si queremos sobrevivir."

"Por favor, Señor Osman, ¿Podría volver a exponer su argumento como una pregunta?"

"No creo que pueda, Señor presidente, yo…"

Al silenciar el micrófono del diplomático, el Señor Osman parecía a punto de estallar. «El delicado arte de la diplomacia» pensó Patrick.

"Gracias, Señor Osman. El micrófono está abierto para el Capitán Moisés Matatu de la conurbación Cotonou. Capitán, puede hacer su consulta."

"Gracias, Señor presidente. Me gustaría preguntar al presidente y al exponente si hay alguna razón para posponer el votar por la moción setenta y uno. Preferiría a los diplomáticos de Marte uno compartieran asiento junto a nosotros antes de que lleguen los aliens y Estrasburgo se convierta en un glaciar, Señor presidente."

"¿General?"

"Gracias, Señor presidente. No, no veo ningún motivo."

"Gracias, General. Sobre la moción setenta y uno: acerca de permitir a la delegación diplomática de Nueva Babilonia unirse a nuestra conferencia. Quienes la aprueben alcen la mano en la señal de costumbre."


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