Vaso de Alabastro
A veces me acuerdo que me quedan pocos días...
Hoy decidí ir a la iglesia.
Pensaba en contemplar un rato la adoración, pero llegué tarde y sólo me quedó escuchar la predicación.
Me senté al final, en la última hilera de asientos. A los pocos minutos, se sentó a mi lado un borrachito que despedía un olor particular...
« Probablemente busca exorcizar sus demonios... Al menos veo que la posición que tiene es de respeto y reverencia »
El tema de la predicación se refería a un olor fragante... La lectura bíblica se ubicó en el pasaje del evangelio donde una mujer derrama perfume fino sobre los pies de Jesús.
Hubo un momento en que la predicadora dijo: " Toca al que tienes a tu lado y dile: ¡Qué bien hueles! "
Yo toqué con el codo al borrachito y le dije: 'tas jediondo a caña... y el hombre lo que hizo fue soltar una carcajada.
La predicadora decía:
"nadie quiere estar donde huele mal..."
"Donde huele a ajo y a cebolla..."
y el borrachito entre dientes:
"No hay culebra"
Yo no aguantaba la risa con las ocurrencias del hombre. Después pidió agua y se la dieron en un vaso con hielo.
Tomó y me extendió el vaso con agua: "agua fría, mi hermano"
tomé yo también y le devolví el vaso.
Salí antes del cierre para evitar el tumulto.
Me despedí del hombre.
Cuando salía,
sonaba una adoración como de ángeles,
como vaso de alabastro que vierte perfume de nardo puro:
..."y beso tus pies
delante de todos.
No importa lo que pensarán de mí"
Tomado de mi facebook, 4 Ene 2017.
Créditos del texto e imágenes: Amaponian Visitor (@amaponian)