El Halo (parte 12) / The Halo (part 12)steemCreated with Sketch.

in WORLD OF XPILAR7 months ago

Un saludo a todos, el siguiente relato fue inspirado por el arte digital de @xpilar, los invito a que visiten su blog. La imagen que motivó este relato es la siguiente.


Greetings to everyone, the following story was inspired by the digital art of @xpilar, I invite you to visit his blog. The picture that motivated this story is the following.



Fuente/Source

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Español

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El Halo (parte 12)

Edith apenas acababa de despertar, después de que WILBUR tuviera que sedarla para evitar que se hiciera daño. La IA había notificado a la oficina de la facultad de astrobiología de la academia de Palas, recomendando el reemplazo inmediato de la pasante, debido a su colapso emocional.

La academia de Palas, había decidido enviar un transporte para recoger a Edith, pero, en vista de que no había candidatos interesados en ocupar la plaza, por el momento, no habría un reemplazo. Con el pasar de los siglos, Quimera se había formado una reputación que no era la mejor, lo que, aunque parecía un incentivo para aquellos osados que estuvieran dispuestos a enfrentar sus riesgos, en realidad resultaba en un disuasivo para los restantes candidatos al doctorado de astrobiología, dada la justificada creencia, de que quienes se acercaban al planeta, tarde o temprano terminaban colapsando.

Edith se levantó de la cama sin decir palabra y se introdujo en el baño, el único lugar donde WILBUR no podía observarla, se recostó del lavabo y se vio en el espejo, por un momento sintió que alguien que no era ella la observaba desde el otro lado del cristal. No podía identificarse a si misma en el espejo, sabía que era ella, pero no reconocía a aquella mujer demacrada y envejecida que la miraba con ojos desquiciados.

Se sentó en el inodoro y se estrujó los ojos, las lágrimas brotaron inconscientemente, sin que ella siquiera pudiera preverlo, lloraba descontroladamente y ni siquiera sabía por qué, simplemente ya no estaba en control de sí misma. Todo atisbo de raciocinio y cordura, había desaparecido de ella. Sintió que su vida se había desvanecido, que ya no era ella misma, lo que sea que le hubieran hecho los cristalodermos, la había cambiado en lo más profundo, habían destruido su esencia.

Se levantó y volvió a recargarse en el lavabo, abrió la válvula y enjuagó su cara, se volvió a ver el espejo y repentinamente, sus ya ojeroso y hundidos ojos, parecieron consumirse en su cabeza dejando sólo dos oscuras cuencas, al mismo tiempo que su rostro se envejecía frente a ella, hasta corromperse y volverse una masa deforme y viscosa, lanzó un grito de pavor, y sintió que algo en su interior se había roto.

Fuera del baño, WILBUR la llamaba repetidamente, tratando de obtener su atención, pero ella sólo podía escuchar a los cristalodermos gritar y lamentarse, como ella misma lo estaba haciendo, gritó y araño su rostro como si quisiera arrancarlo, no podía seguir resistiendo aquello, no podía seguir cargando con tanto dolor, abrió la puerta del baño, y antes de que WILBUR siquiera tuviese una idea de lo que ella pensaba hacer, corrió a la consola de mando de la estación y desactivo el control automático de la estación WILBUR quedo reducido sólo a una voz que le hablaba llamando la a la cordura.

―¡No puedo seguir así WILL! ―gritó entre sollozos, en la entrada de la exclusa de aire.

―Detente Edith, ¿qué estás haciendo? ―preguntó WILBUR, sin recibir respuesta.

―Adiós ―dijo, antes de cerrar la puerta de la exclusa.

―Detente Edith ―insistió WILBUR a través de los altavoces de la exclusa.

Edith accionó la apertura de la Exclusa de aire, y en un repentino estallido, todo el aire de la exclusa salió expelido por la puerta, succionando con él, el cuerpo de Edith, cuyo rostro se azotó violentamente contra el borde de la puerta, dejando una oscura mancha de sangre, antes de ser expulsado al espacio, para luego alejarse lentamente flotando, mientras se sacudía en sus últimos esténtores de vida.

WILBUR fue incapaz de hacer nada para evitar el trágico final de Edith, la que sería su última compañera humana, pocos segundos después la puerta externa de la exclusa de aire se cerraría automáticamente y al cabo de tres horas, el control automático de la estación regresaría nuevamente a cargo de WILBUR, esta era una medida de seguridad que se había previsto en caso de la ausencia de personal humano en la estación.

Sin que nadie lo supiera, la muerte de Edith Palmer, ocurría al mismo tiempo que una de las mayores batallas en la guerra del halo, la misma que le costo a las fuerzas humanas diez naves, entre ellas el acorazado Sorrento y se llevó la vida de más de doscientos hombres y mujeres.

Texto de @amart29, Barcelona, Venezuela, marzo de 2021

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English

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The Halo (part 12)

Edith had only just woken up, after WILBUR had to sedate her to keep her from hurting herself. The AI had notified the astrobiology faculty office at Palas Academy, recommending the immediate replacement of the intern, due to her emotional breakdown.

Palas Academy had decided to send a transport to pick up Edith, but since there were no candidates interested in filling the position, there would be no replacement for the time being. Over the centuries, Chimera had formed a reputation that was not the best, which, although it seemed an incentive for those daring enough to face its risks, in reality it was a deterrent for the remaining candidates for the astrobiology doctorate, given the justified belief that those who approached the planet would sooner or later end up collapsing.

Edith got out of bed without a word and went into the bathroom, the only place where WILBUR could not observe her, she leaned back from the sink and looked at herself in the mirror, for a moment she felt that someone other than herself was watching her from the other side of the glass. She could not identify herself in the mirror, she knew it was her, but she did not recognize that haggard, aging woman looking back at her with unhinged eyes.

She sat on the toilet and squeezed her eyes, tears welled up unconsciously, without her even being able to foresee it, she was crying uncontrollably and she didn't even know why, she was simply no longer in control of herself. All semblance of reason and sanity had disappeared from her. She felt that her life had vanished, that she was no longer herself, whatever the crystalloderms had done to her had changed her to the core, they had destroyed her essence.

She stood up and leaned back on the sink, opened the valve and rinsed her face, she turned to look at the mirror and suddenly, her already haggard and sunken eyes, seemed to consume in her head leaving only two dark sockets, at the same time that her face was aging in front of her, until it became corrupted and became a deformed and viscous mass, she let out a scream of dread, and felt that something inside her had broken.

Outside the bathroom, WILBUR was calling her repeatedly, trying to get her attention, but she could only hear the crystalloderms screaming and wailing, as she herself was doing, she screamed and scratched her face as if she wanted to tear it off, she could no longer resist that, She opened the bathroom door, and before WILBUR even had an idea of what she was going to do, she ran to the command console of the station and deactivated the automatic control of the station, WILBUR was reduced only to a voice that spoke to her calling her to sanity.

-I can't go on like this WILL, -she shouted between sobs, at the entrance of the airlock.

-Stop, Edith, what are you doing? -WILBUR asked, without receiving an answer.

-Goodbye, -she said, before closing the airlock door.

-Stop, Edith, -insisted WILBUR through the loudspeakers of the airlock.

Edith triggered the airlock opening, and in a sudden burst, all the air in the airlock was expelled through the door, sucking with it, Edith's body, whose face slammed violently against the edge of the door, leaving a dark stain of blood, before being ejected into space, and then slowly floating away, as it shook in its last throes of life.

WILBUR was unable to do anything to prevent the tragic end of Edith, his last human companion, a few seconds later the outer door of the airlock would close automatically and after three hours, the automatic control of the station would return again to WILBUR's charge, this was a safety measure that had been foreseen in case of the absence of human personnel on the station.

Unbeknownst to anyone, Edith Palmer's death occurred at the same time as one of the greatest battles of the Halo War, the same one that cost the human forces ten ships, among them the battleship Sorrento, and took the lives of more than two hundred men and women.

Text of @amart29, Barcelona, Venezuela, March 2021

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Sólo me queda agradecer a @xpilar por permitirme usar su arte digital en mi publicación y por motivarla. Muchas Gracias @xpilar

Gracias a todos por visitar mi publicación, espero sus comentario y agradezco su apoyo, hasta la próxima


I can only thank @xpilar for allowing me to use his digital art in my publication and for motivating my creation. Thank you very much @xpilar

Thank you all for visiting my publication, I hope your comments and I appreciate your support, until next time

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