¿Qué hacemos acá? - Ensayo para quien guste leer

Una visión personal sobre lo que ocurre en las redes sociales inclusive Steemit.

¿Qué hacemos acá?

Llegaron las computadoras y el internet a nuestras casas y se hicieron tan pequeñas y portátiles como indispensables, pero más que todo adictivas. Y después que nos regocijamos buen rato con la escena de nuestros hijos usando un ordenador, Tablet o smartphone con la facilidad y agilidad de quien pela una banana, empezaron a salir resultados de estudios demostrando que los niños a corta edad usando una pantalla, no necesariamente entendían lo que veían, solo que estaban absortos en ese bombardeo de imágenes, colores y sonidos, generándose en ellos adicción y un fuerte problema de déficit de atención.

Quien escribe, sintió algo de preocupación y empezó a indagar en el tema, así fue entendiendo muchos comportamientos de sus hijos.

Es evidente el condicionamiento de conducta que generan las redes sociales mediante likes, corazones, votos positivos, etc. Es sencillo de entender, en un ambiente físico y normal las personas pueden recibir, en cierta medida, gestos de aceptación e inclusión, como elogios, piropos, felicitaciones, en fin "palmaditas en el hombro". El ser humano naturalmente depende de estos tipos de gestos que son internalizados como inclusión o aceptación social, es por eso que a la mayoría les encanta el día de su cumpleaños pues los elogios y felicitaciones son abundantes.

Las redes sociales le sacan provecho a este fenómeno con el uso de "likes" pero en medidas exorbitantes. Y aquí es donde reside la principal fuente de adicción de las redes sociales, principalmente en jóvenes (etapa del humano en que se muestra más interesado por la inclusión o aceptación social) y la causa de que en su mayoría busquen ganar estos "me gusta" de cualquier manera o con extremados actos. Pues el chorro de dopamina, neurotransmisor del placer, al recibir "likes" es similar o mayor a cuando comen.

Pero aún peor es el mecanismo de recompensa que se genera en dichas redes, pues nunca se sabe en que cantidad , ni en que tiempo, recibirá "me gusta" determinado contenido, lo que incrementa la intensidad de adicción y de condicionamiento.

Hace muchos años se llevó a cabo un experimento llamado "la caja de Skinner" por parte del Psicólogo estadounidense Burrhus Frederick Skinner. Consistió en encerrar palomas en pequeñas cajas que contenían un dispositivo que al ser picoteado ofrecía alimento. Se pudo notar que cuando la recompensa era otorgada en patrones de tiempo o en determinadas cantidades, es decir cada 5 o 10 picoteadas o cada cierta cantidad de minutos, las aves aprendían este patrón y actuaban según sus necesidades alimenticias. Sin embargo, si la recompensa era dada sin patrón alguno, las aves se mostraban más excitadas y no dejaban de picotear el dispositivo aún cuando tenían comida suficiente.

La caja de Steemit

Sería grandioso sentir que se gana dinero por leer, investigar y escribir o generar contenido y en función de la calidad del mismo, como un escritor de revista, periódico y libros, o como cantante, músico, poeta o artista plástico. Pero la realidad innegable en Steemit es que se participa con fe, a cambio de la probabilidad de que el material aportado sea votado y bien valorado. Como apostando en la ruleta con el trabajo intelectual o artístico, nunca se sabe si el artículo será votado, cuando, ni mucho menos en cuanto. ¿Alguna diferencia con la caja de Skinner? pues muy buena parte de quienes contribuyen en esta red lo hacen como medio de ingreso, es decir que una recompensa en votos es lo mismo que una recompensa en comida.

La ventaja en esta red social es que a diferencia con muchas otras, los "likes" y "me gusta" son monetizados, de manera que el creador del contenido tiene una ganancia (si es que la hay) más directa y en un porcentaje mayor. Sin embargo, la valoración real y sustanciosa queda a cargo de unos pocos, con procesos de curación que no son fiables. Teniendo como resultado una ridícula disparidad entre la calidad del contenido y el valor otorgado en muchas de las publicaciones.

Parecieran ser más valiosos, mejor dicho lo son, artículos que hablen sobre banalidades del día que aquellos con contenido científico, literario o artístico. Muchos escritores abrían dejado de aportar investigaciones o producciones artísticas con tal de hacer publicaciones más sencillas pero en mayor cantidad con tal de aumentar la probabilidad de la recompensa ¿Alguna diferencia con las palomas de Skinner?

Como se trata de ganar, lo que la mayoría hace es "bailar al son que le toquen" las ballenas o curadores, quiero decir, muchos terminan deformando su forma de crear material con tal de ajustarse a "lo que están votando", "lo que vende", "lo que da ganancia", como aquellos famosos cantantes que uno a uno terminan haciendo reguetón con tal de mantenerse en el mercado. Esto definitivamente representa una carga moral importante.

Particularmente, he preferido ver la plataforma Steemit como una red de aquellos que quieren probarse como artistas, escritores o científicos, y a su vez conocer el material que otros pueden aportar en el mismo sentido. Se podría decir que todas las dinámicas expuestas en la plataforma, de una u otra manera explotan y desarrollan estos aspectos. Sin embargo, en muchos casos se descuida la calidad de redacción, ortografía o de contenido en sí en las publicaciones y esto pareciera no tener importancia para la mayoría.

Por los momentos, mi humilde invitación es a tratar de seguir creando contenidos relevantes y plantearnos nuevos retos que nos hagan crecer tanto como creadores como consumidores (que no es menos importante). Con la misma idea, resaltar a aquellos usuarios que aportan calidad mediante sus publicaciones más allá de su capacidad de voto.

Gracias por leerme

Conóceme aquí.

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Hola @leonardoj333. En gran medida estoy de acuerdo con tu reflexión y aporte que das con esta publicación.

Creo que te faltó decir que las redes sociales tienen cierto grado de violencia en función del tiempo. Todos los días hay que publicar algo para que te den "likes" o "corazones".

Para un intelectual es muy difícil llevar este ritmo, sobre todo cuando hablamos de steemit.

Yo por ejemplo no puedo producir un vídeo diariamente. No puedo escribir un cuento diariamente. Puedo hacer reflexiones pero incluso, muchas veces, no las publico.

Desde que estoy de administradora de la Comunidad Venezolanos Steem trabajo, más o menos, 16 horas al día. He trabajado en estos meses más que en los tiempos de esclavitud.

Chequeo publicaciones, apoyo a las actividades, busco usuarios para que participen de las actividades, etc. Y mi compañera de equipo, Sol, también hace lo mismo.

Al iniciarme en steemit yo quería publicar 2 o 3 veces a la semana. Podía hacer 1 vídeo, un cuento y un trabajo de investigación. Pero me "comió" la plataforma. Nunca he comprendido a los curadores.

Me da felicidad saber que la gente por su diario quehacer está siendo remunerada. En nuestro país, y en las condiciones en las que estamos, esto ha sido una válvula de desahogo económico.

Yo tuve la oportunidad y la satisfacción de ganar 2 premios literarios importantes en inglés... y puedes creer que no me alcanzó de mucho? Apenas tenía la nariz fuera del agua.

En resumen, tenemos que tratar de mirar con "bondad" todo lo que steemit u otras redes sociales monetizadas están significando para sus usuarios. Significa trabajar desde casa, con sencillez en algunos casos y con profesionalismo en otros, para lograr entrar en la "probabilidad de la recompensa".

¿Conformismo? No. ¿Algo de Resiliencia? Sí.

Fuerte abrazo.