Los Días Finales - Capítulo IV + INFO
¡Buenas noches, tarde, o días Steemit! Estoy en un escape de mi casa, en una isla de Venezuela sin poder hacer mucho. Vengo con un pequeño cambio en el formato que quiero entregar esta historia. Pues, quiero sacar un nuevo episodio cada viernes por la noche, sin una hora fija, o a más tardar el sábado por la noche. Esto lo hago para tener un horario estable para subir cada capítulo, y no perderme tanto a la hora de escribir.
Quiero recordarles que esta todavía es una historia de drama post-apocalíptico, sin embargo, todavía necesito crear y dar a conocer a los personajes centrales, y hay unos cuantos años todavía por contar. Te invito a que leas la historia desde el principio, aquí.
CAPÍTULO IV: ¿Pelear O Correr?
Había solamente dos personas cuando entramos. Uno estaría en sus cuarenta años, con una apariencia que exclamaba experiencia y madurez. Era un militar. El otro, pues… No era ni un militar, policía o guardia. Solo estaba ahí. Interrumpimos algo. No sé de qué hablaban. Pero puedo notar que es algo importante. -¿Quién eres tú? No pueden estar aquí.- Exclamó el hombre, con una voz firme, amenazante. Estos no son mafiosos, ni bandidos.
Salieron cuatro hombres, los cuales desenfundaron sus armas.
Me volví pálido. Él se había dirigido a mí, y no mostré el carácter necesario para responder. Así que se acercó a mí. No me había dado cuenta en el momento, pero todos habían empezado a retroceder. Yo solo estaba inmóvil. No tenía una escapatoria de el y si la tenía, no me garantiza nada con los militares fuera de la zona redada. Estábamos en un lugar desventajoso y como un animal acorralado solo nos quedó hacer una cosa.
Seguro, aunque éramos un grupo grande en comparación, nosotros no contábamos con armas de verdad, o algún tipo de entrenamiento. Apenas nos conocimos hace unas cuantas horas…
Sin embargo, nuestras probabilidades de sobrevivir aumentaron mucho cuando uno de los niños también sacó un arma y empezó a disparar a los guardias. No lo notaron porque estaba entre los demás niños. Estaba en shock. Este tipo había matado a un hombre para salvar su vida. Pero en ese momento resonó en mí, que si no hacía lo mismo terminaría como ese guardia. Empecé a correr. Hacía al frente. Sujeté mi palo de madera lo más fuerte que pude y empecé a cargar contra el capitán, pero él tenía más experiencia y más fuerza que yo. Solo recuerdo escuchar más disparos.
Desperté con el sonido de una voz que estaba preocupada, pero que era muy molesta. –Despierta, que solo tienes unos golpes en los brazos. –Dijo uno de los nuevos , sin saber mi nombre, sorprendido. Sin embargo no recuerdo haber peleado con nadie ni haber sido golpeado. –Te volviste una fiera allá hace un momento, amigo. Fiera. De las que muerden. –Agregó.
–Una… Fiera? –Pregunté, incrédulo.
–Esto habría dado miedo si fueras más fuerte que él. Peleó de la manera que pudo, pero le costó mucho controlarte. Fue en ese momento que le disparé. –Seguía sorprendido. Jamás había perdido el control de esa manera. ¿Este soy yo? Puedo… ¿Confiar en mí?
–Solo… Rasguños… ¿Dices? ¿Estás seguro? ¿Dónde están los demás? –Me di cuenta que solo estábamos las personas en el suelo, el, y yo. ¿Qué se supone que ha pasado?
–Pues después de que disparé el arma uno de los hombres cayó, y los demás empezaron a disparar. Es fácil disparar cuando las personas están juntas, sin nada que las proteja, aunque le dispararon a algunos de los chicos. Algunos no se levantaron. Solo tú y dos más. –Parece que no les importaba las personas con las que estábamos. A mí tampoco… Pero no pensaba que lo diría así como así. Incluso a mí me da un poco de vergüenza, o dolor solo decirlo. La verdad es que yo tampoco los conocía, pero no podía evitar sentir culpa por ellos. Este tipo era una piedra.
Me levanté y volví a hacerle la otra pregunta.
Imagen cortesía de Pixabay.
Espero que este episodio haya sido de tu agrado, espero verlos pronto :)