Jorge Luis Borges
Gauchos, 1890. Public domain. Wikimedia Commons.
For me, writing about Borges is a little like visiting an old friend. I first stumbled on his writing years ago and immediately saw a connection between him and one of my favorite authors, Franz Kafka. I read several books by Borges and this impression deepened.
Jorge Luis Borges, 1921. Anonymous photographer. Public domain. Wikimedia Commons
As I prepared to write this essay and searched the Internet for material that would help to clarify my focus, I was delighted to discover that Borges shared my appreciation for Kafka. Now I had the focus for my essay: the connection between Borges and Kafka. The thread that connected those authors was the same that drew me to them. I set out to understand the relationship.
Borges' admiration for Kafka was unbounded. He expressed this appreciation elliptically (when is Borges not elliptical?) in an essay entitled "Kafka and His Precursors". Borges did not see Kafka as an isolated phenomenon, but as the sum of many writers who came before. These, Borges explained, are all present in Kafka, as Kafka is present in Borges.
Borges translated Kafka and admitted that he did not fully appreciate the author's value at first. In time, Borges changed his assessment and came to believe he "was not worthy of his (Kafka's) writings"). The quality Borges most admired, and emulated in his own stories, was the ability to place characters with "inexplicable behavior" in realistic circumstances.
Franz Kafka, by Sigismund Jacobi, 1906. Public domain. Wikimedia Commons.
Many critics view Kafka as a political writer whose work was a critique on authoritarian ideologies. But Kafka was more substantial than that. He was not about transitory political states, but about existence, and the individual.
There are other precursors to Borges I can speak about with confidence. Although Borges is a Latin American writer, he is also, undeniably, heir to the language and culture of Spain. As such I see in him another author highly regarded (by me): Miguel de Unamuno. While Borges does not offer Unamuno unqualified praise, he does hold for him great affection.
Miguel de Unamuno, 1925. Origin of the picture is Bibliotheque Nationale de France. Author is unknown. Public domain. Wikimedia Commons.
Unamuno is remembered by most readers for his contemplation of mortality, as expressed in the essay, "The Tragic Sense of Life". But Unamuno's writing went beyond that contemplation. It was also about consciousness, and free will, about the nature of existence, of who we are and whether or not we are autonomous agents.
After Unamuno's death in 1936, Borges wrote an essay, "Presencia de Miguel de Unamuno". In his essay, Borges expressed warmth and appreciation, an identification with this quintessential Spanish author. Unamuno's writing, Borges explained, has passion, but lacks irony, which in Borges is a defining literary perspective.
The passion, yearning, and argument of Miguel de Unamuno, according to Borges, together give us a voice, a person whose presence will reberbrate through literature, across time, in each of us. Borges ends his essay with the words: "...his presence--disputing, garrulous, tormented, sometimes intolerable--is with us" (from poeticous: "Jorge Luis Borges").
In my view, Borges, Kafka and Unamuno are pieces of the same fabric. Each contributes a distinct and inimitable (though many try to imitate them) proposition about the nature of existence and consciousness. Each moves literature into a territory where certainty and conclusion are impossible.
If we can know writers by their precursors, then we also know Borges by his. This is a chain that stretches back through time, literature and philosophy. Precursors to Borges include his grandmother, who told him stories about gauchos, and his father, who was also a writer, but without the success of his son. Precursors include the mythology of South America, and the history of Buenos Aires. They include the Danish philosopher Kierkegaard, and the Golden Age Spanish writer, Cervantes.
An 1840 sketch of Soren Kierkegaard, by his cousin Neils Christian Kierkegaard. Public domain. Wikimedia Commons.
The writing of Borges is distinct and separate from everything that came before and everything that will come after, and yet, as he might say, it is all part of a river that flows from the past and into the future (Borges used the river as a metaphor for time).
Many readers of Borges think of his stories as having magical qualities. They note the mazes and pyramids, the puzzles rich with mythology. These are devices he uses to good effect, but the true nature of Borges' work is irony. It is a quality he admired in others and it is the perspective through which he viewed his own life and work.
I love the writing of Borges, but this essay is not a panegyric. He would find such a piece unseemly. He did not write for praise, or fame. He said once, in an interview published in Commonweal, "in my country, I write for myself, and perhaps for half a dozen friends".
For those who enjoy the writing of Jorge Luis Borges, I hope to expand on my commentary in the future. I am currently re-reading "A Universal History of Infamy", and find delight in every turn of phrase. I recommend the book, and also recommend it not be taken too seriously. It should be read with a bit of irony. Readers should be amused, as I think Borges intended when he wrote the book.
Para mí, escribir sobre Borges es como visitar a un viejo amigo. Tropecé con su escritura hace años e inmediatamente vi una conexión entre él y uno de mis autores favoritos, Franz Kafka. Leí varios libros de Borges y la impresión de una conexión se profundizó.
Mientras me preparaba para escribir este ensayo y busqué en Internet material que me ayudaría a aclarar un enfoque, me complació descubrir que Borges compartió mi aprecio por Kafka. Ahora tenía el enfoque para mi ensayo: la conexión entre Borges y Kafka. El hilo que conectaba a esos autores era el mismo que me atraía a ellos. Me dispuse a entender la relación.
La admiración de Borges por Kafka no tuvo límites. Borges articuló esta admiración en un estilo típicamente elíptico. En un ensayo, "Kafka y sus Precursores", Borges explicó que no consideró que Kafka fuera un fenómeno aislado, sino la suma de muchos escritores anteriores. Todos estos, Borges explicó, existen en Kafka, como Kafka existe en Borges.
La portada de 1916 libro de Franz Kafka. Public domain. Wikimedia Commons.
Borges tradujo a Kafka y admitió que al principio no apreció del todo el valor de este autor. Con el tiempo, Borges cambió su evaluación y llegó a creer que él "no era digno de sus escritos (de Kafka). La calidad que Borges más admiraba, y emulaba en sus propias historias, era la capacidad de colocar personajes con "comportamiento inexplicable " en circunstancias realistas.
Muchos críticos ven a Kafka como un escritor político cuyo obra fue una crítica a las ideologías autoritarias. Pero él era más que eso. Kafka no trataba sobre estados políticos transitorios, pero sobre la existencia y el individuo.
Hay otros precursores de Borges sobre de los que puedo hablar con confianza aquí. Aunque Borges es un escritor latinoamericano, también es, innegablemente, un heredero del idioma y la cultura de Espana. Como tal, veo en él a otro muy estimado (por yo) autor: Miguel de Unamuno. Mientras que Borges no le ofrece a Unamuno elogios incondicionales, sí tiene un gran afecto por él.
La portada de un libro de 1914 de Miguel de Unamuno. Public domain. Wikimedia Commons.
Unamuno es recordado por mayoría de lectores por su contemplación de la mortalidad, como se expresa en su ensayo, "Del sentimiento trágico de la vida". Pero su obra fue más allá de eso. También se trataba de conciencia de si mismo y el libre albedrío, sobre la naturaleza de la existencia, de quiénes somos y si somos o no agentes autónomos.
Después de la muerte de Unamuno en 1936, Borges escribió un ensayo, "Presencia de Miguel de Unamuno". En su ensayo, Borges expresó calidez y aprecio, una identificación con este extraordinario autor. La escritura de Unamuno, explicó Borges, tiene pasión, pero le falta ironía, lo que en Borges es una perspectiva literaria definitoria.
La pasión, el anhelo, el argumento de Miguel de Unamuno juntos nos dan una voz, según Borges, una persona cuya presencia reocurrirá a través de la literatura, a través del tiempo, en cada uno de nosotros. Borges finaliza su ensayo con las palabras: "... su presencia--contienda, locuaz, atormentado, a veces intolerable--está con nosotros" (de poeticous, "Jorge Luis Borges").
Para mí, Borges, Kafka y Unamuno son piezas del mismo tejido. Cada uno aporta una proposición distinta e inimitable (aunque muchos tratan de imitarlo) sobre la naturaleza de la existencia y la conciencia. Cada mueve literatura dentro un territorio donde la certeza y la conclusión son imposibles.
Si es verdad que podemos conocer a escritores por sus precursores, entonces los precursores de Borges también son parte de la identidad de este autor. Es una cadena que se remonta en el tiempo, la literatura y la filosofía. Los precursores de Borges incluyen a su abuela, quien le contó historias sobre gauchos, y su padre, quien también era escritor, pero sin el éxito de su hijo. Los precursores incluyen los mitos del America del Sur, y el pasado de Buenos Aires. Incluyen al filósofo danés Kierkegaard y al escritor español del Siglo de Oro, Cervantes.
Miguel de Cervantes, por Juan de Jauregui. 1600(?). Public domain. Wikimedia Commons
La escritura de Borges es distinta y separada de todo lo que vino antes y todo lo que viene después. Y, sin embargo, se puede decir, es parte de un río que fluye hacia adelante y del pasado (Borges usó el río como un metáfora por tiempo).
Muchos lectores de Borges piensan que los cuentos de él tienen calidades mágicas. Observan los laberintos y las pirámides, los rompecabezas ricos en mitología. Estos son dispositivos que usa Borges con buenos resultados, pero la verdadera naturaleza de la obra de Borges es la ironía. Es una calidad que admiraba en los demás y es la perspectiva a través de la cual él veía su propia vida y obra.
Me encanta la escritura de Borges, pero esto ensayo no es un panegírico. Borges encontraría eso indecoroso. Él no escribió para alabanza o fama. Él dijo una vez, en una entrevista publicada en "Commonweal", "en mi país, escribo para mí, y tal vez para media docena de amigos".
Para aquellos que disfrutan de la escritura de Jorge Luis Borges, espero ampliar mis comentarios en el futuro. Actualmente estoy volviendo a leer "A Universal History of Infamy", y encuentro deleite en cada vuelta de frase. Recomiendo el libro y también recomiendo que lectores no se lo tomen demasiado en serio. Debe leerse con un poco de ironía. Debemos divertirnos, como Borges esperaba (lo creo) cuando escribió el libro.
Haven't read either Borges or Kafka (I know, I know) but it's great to read commentary on their work. It's super that you're showing us a little of what you did with comparative literature. How amazing it is to be able to write in two languages like this. And how amazing it is to be able to read authors in their native languages and then read translations and compare works. Truly wonderful.
Thank you so much. I am comfortable in literature, more so than in other subjects. As for the Spanish, that was hard, not sure what native speakers will think of it. I'm a little afraid to find out. Rusty, rusty, rusty.