Ayudar al prójimo
Un sabio dijo:
Cuando salvamos a un ser humano, es como si salváramos a toda la humanidad…
Desde que tengo uso de conciencia, me ha gustado ayudar al prójimo, pero ayudarlo de verdad. La vida me ha puesto en un sinnúmero de situaciones en las que la fe y la fortaleza mental son claves para soportar un día a la vez. Y siempre tengo esperanzas en que mi mañana y el de mi familia algún día cambiará para mejor.
¿A qué viene este tema? Muchas veces ayudamos a una persona y casi siempre ésta no nos paga como lo debería hacer una persona que se siente agradecida, al contrario, siempre nos convertimos en los malos de la película, sin saber siquiera esa persona los sacrificios e incomodidades que uno sufre en su entorno para "ayudar" a alguien que lo necesita. No quiero caer en detalles; nuevamente mi familia y yo hemos sido los malos de la película. Estas líneas las escribo porque estoy en búsqueda de respuestas, y las respuestas siempre las tiene Dios.
¿A qué viene este tema? Muchas veces ayudamos a una persona y casi siempre ésta no nos paga como lo debería hacer una persona que se siente agradecida, al contrario, siempre nos convertimos en los malos de la película, sin saber siquiera esa persona los sacrificios e incomodidades que uno sufre en su entorno para "ayudar" a alguien que lo necesita. No quiero caer en detalles; nuevamente mi familia y yo hemos sido los malos de la película. Estas líneas las escribo porque estoy en búsqueda de respuestas, y las respuestas siempre las tiene Dios.
La clave está en aprender a ayudar sin esperar nada a cambio y esto es lo más complicado. Dar para esperar recibir una recompensa es una de las acciones y pensamientos en las que más pecamos. A esto no lo podemos llamar ayuda, simplemente es un intercambio de favores.
Cuando ayudas a alguien sin esperar nada a cambio, ¿verdad que se siente una sensación de bienestar inexplicable? Hacer este tipo de acciones más a menudo nos permitirá ser mucho más felices, ya que la recompensa vendrá de Dios y el no acostumbra a hacer las cosas a medias. Recibiremos en abundancia lo que más falta nos hace.
Lo que si debemos es analizar bien quién de verdad necesita nuestra ayuda y quien puede perfectamente "salir adelante por sus propios medios", pues a veces debemos pasar por ciertas situaciones y dificultades para hacernos más fuertes, siendo esa experiencia un aprendizaje del cual saldremos fortalecidos.
También existen personas que la arrogancia y el orgullo los domina y rechazan tu ayuda porque se sienten insultadas. Creen que uno las ve como personas débiles y eso no les gusta. Si llegas a pasar por esto, no te esfuerces. Las personas que de una vez rechazan tu ayuda no merecen que tu sigas insistiendo en dársela.
Nunca olvides que recibes lo que un día sembraste