El arte de persuadir
La capacidad de poder influir mediante argumentos y poder lograr que otra persona actué o piense de determinada forma se le llama persuasión. Existen personas que poseen este talento por naturaleza, sin embargo hay ciertos metidos que se pueden aplicar y así aprender a desarrollar esa habilidad.
Características de la persona persuasiva
Las personas persuasivas comparten una serie de características que, entre otras cosas, aumentan su capacidad para convencer a los otros. Entre ellas podemos destacar:
- Son amables en la relación con los demás: son personas de fácil trato que se muestran cercanas haciendo de la interacción un momento agradable.
- Son conscientes de las necesidades y limitaciones de los otros: este hecho les permite elegir argumentos interesantes que hacen a su interlocutor sentirse comprendido, una capacidad que le hace creer que si sigue sus indicaciones, sus necesidades se verán cubiertas.
- Manejan la comunicación no verbal, la suya y la de su interlocutor: es raro que una persona persuasiva no hable contigo desde la sonrisa y los gestos amables. Al mismo tiempo, sabe leer en ti tus necesidades, estados emocionales y efectos que tiene sobre ti lo que te están diciendo.
- Estudian su mensaje calculando exactamente qué información te interesa saber, no proporcionándote ni más, ni menos detalles de los necesarios.
- Son de apariencia carismática en relación a los otros: este aspecto hace que queramos ser como ellos y por lo tanto seguir sus actitudes y forma de pensar.
- Tienen credibilidad para el interlocutor: son personas dignas de respeto y confianza por parte de las personas a quiénes convencen, los cuáles piensan que les iría bien siendo como ellos.
- Tienen autoridad para el oyente: la forma de ejercer la persuasión a partir de la autoridad no es tan deseable, ya que desde aquí se desdibuja la línea entre la persona persuasiva y la coercitiva. No obstante, existen personas que emplean el método de asustar para convencer a otros, aunque sea desde una posición más agresiva.
En lo personal me parece que para poder dominar el arte de persuadir, es indispensable tener inteligencia emocional para controlar lo que sentimos a la hora de buscar lo que queremos.
Fuente: http://www.webconsultas.com/mente-y-emociones/trabajo-y-tiempo-libre/claves-para-convencer-13195

Excelente post, persuadir es un arte que no cualquiera tiene, en lo personal lo admiro porque definitivamente no soy una persona persuasiva jajaja