MI UNIVERSO INFINITO
En la soledad de la noche, al contemplar las estrellas, siento cómo formamos parte de un todo.
Hermoso y nostálgico el recordarte. Aunque un universo nos separa, te recuerdo con el sabor de momentos que no volverán. Recuerdo cómo temblaba mi cuerpo al acercarte a mí, con tu tez blanca y ojos negros de largas pestañas. Tu risa sonora, tu figura alta, tu impecable belleza, tus confidencias...
Hoy ya no te extraño, pero agradezco el haberme enseñado lo que es el verdadero amor. Un amor que se transformó en amistad, no se extinguió: evolucionó y dejó un rastro imborrable en el infinito universo de mi ser. Al igual que los soles que al estar tan lejos se ven como estrellas. Así mi alma mantiene esa calidez y paz, por los hermosos e inquietantes sentimientos que despertaste en mi...
Siento la brisa y el frío inmenso, en la soledad de la noche, pero me reconfortan los buenos recuerdos y la vista espectacular del infinito universo.