Una mujer indigna
En estos días, en una conversación con mi madre ultraconservadora, hablábamos de una mujer cuyo marido ha tenido mil mujeres y mil hijos fuera de la relación de pareja, aparentemente ahora ella también es infiel y yo decía mi tradicional: Lo que es bueno pal pavo, es bueno pa’ la pava, en eso mi madre, estupefacta, me dice: Eso no es así, porque una como mujer debe tener dignidad, ese fue el punto en el supe, que no había discusión fructífera posible entre nosotras. [Read more…]
Si, vamos a hablar de la Dignidad de la mujer y otros mojones mentales que la sociedad nos ha inculcado, según La Real Academia de Aleida (Mi madre), la dignidad de la mujer consiste en llegar pura, virgen y casta al matrimonio, y durante su vida, cuidar tu cuerpo como a un templo, abstenerlo del sexo salvaje y lujurioso, pero sobre todo de la promiscuidad. Ella tiene su dignidad muy clara y se siente muy orgullosa de eso, yo la admiro y agradezco tener una madre tan DIGNA, aunque contrario de lo que ella piensa, para mí su dignidad radica en que ella decide lo que quiere hacer con su cuerpo y por eso se rige su vida, simple y sencillo.
Y es que la “Dignidad de la mujer” no puede medirse por la cantidad de hombres con los que se ha acostado, ¿Acaso alguien ha cuestionado alguna vez la dignidad de un hombre en función de la cantidad de mujeres que ha tenido?, de hecho, en los hombres, mientras más mujeres tiene, parece que es más digno, mientras que las mujeres, terminamos quedando como “Aguacate mallugado” (Que después que nos toquetean demasiado, nadie nos quiere) …Si, ese es otro refrán de mis padres. TERRIBLE.
Ahora bien, vamos a definir DIGNIDAD según la RAE, para que no quede duda de lo que aquí planteamos:
Dignidad. Nombre femenino. Cualidad del que se hace valer como persona, se comporta con responsabilidad, seriedad y con respeto hacia sí mismo y hacia los demás y no deja que lo humillen ni degraden.
El concepto de dignidad, está relacionado con todos los aspectos de la vida humana (Sin distinción de género), tiene que ver con la relación que tenemos con nuestro entorno y el rol que asumimos frente a otros, por eso la “Dignidad del hombre” se menciona en término genérico, para referirse al respeto de sus derechos humanos, en causas anti tortura y temas similares. Pero, ¿Alguien cuestiona la dignidad del hombre como figura masculina? Si, solo cuando el hombre asume la posición de “sometido” frente a una “mujer indigna”.
En general, la palabra dignidad está, socialmente, más asociada a lo femenino y es especialmente relacionada con el sexo, una mujer puede ser culta, profesional, trabajadora, buena hija o buena madre, pero, si tiene una actitud sexual cuestionable por la sociedad, ya es indigna incluso para su familia, probablemente por eso, este tipo de discusiones no existen en mi casa y así lo prefiero.
En general, la palabra Dignidad, como lo señalaba al principio, y en concordancia con el concepto de la RAE, implica hacer valer tú opinión, tus deseos y gustos y no dejar que nadie te imponga los suyos, si tu no lo quieres, implica ser responsable con las decisiones que tomas, respetarte a ti misma y respetar a los demás y no dejar que te humillen… ¡PERFECTO! Una mujer que tiene una vida sexual libre, que disfruta plenamente, que se cuida de enfermedades y otras consecuencias no deseadas, que es independiente y asume sus acciones con naturalidad, que no daña a nadie y que no se deja dañar de nadie, es tan digna como mi madre que decidió que quería vivir la vida en el marco de lo que la biblia señala, porque al final de cuentas, ambas son felices con la decisión que han tomado.
Entonces, la dignidad no radica en quien haga más o quien haga menos, la dignidad no radica en si eres hombre o eres mujer, la dignidad se trata de que hagas lo que hagas con tu vida seas TU quien lo decida, siendo consciente de las consecuencias de tus actos, por lo que, lo digno/a que eres, no lo establece el entorno, no hay jueces para ello, la dignidad es intrínseca, cada uno de nosotros es capaz de saberse digno, en virtud de sus propios parámetros, de una introspección y reflexión sobre la naturaleza de nuestras acciones y el grado de decisión que tuvimos sobre ellas.
En fín, no existe tal cosa como la Dignidad de la mujer existe la dignidad del ser humano, que, aunque tiene indicadores generales, es polisémica, única para cada persona, así como lo es el concepto de “vida digna” que a los políticos le encanta ofrecernos, mi idea de “vida digna” puede ser distinta a la tuya, así como lo que a mí me hace sentir “Digna” puede no ser lo que tú llames “Dignidad”, pero todo radica en la forma en la que cada quien lo defina para sí mismo, ojalá que esas imposiciones sociales, que nos coartan la dignidad, se vayan quedando congeladas en el tiempo.
Seremos libres, aunque le duela al universo.
Bye, bye.
Extraído de mi blog personal: https://wp.me/p8DYwU-8r si desean visitarlo.