La ventana siente...
... la gravedad del aire sobre su cuerpo
de vidrio, protegido por madera con bisagras que ceden
a partículas de nieve el paso por sus vacíos.
Rodea al paisaje un reflejo tembloroso,
espectro descontento
de su condición humana...
...No sé si soy yo quien mira desde fuera,
parece alguien que busca la entidad que da un bautizo
en aguas transparentes sin necesidad de dioses,
para contemplar de frente el rostro de lo eterno...
Un aleteo se escucha muy cerca,
es un instinto acercándose
a la cabeza de una vela encendida.