La Biblia coreana
La Biblia desempeñó un papel importante en la historia del hangul. Si bien los misioneros llevaron a Corea muchas publicaciones religiosas escritas con caracteres chinos, no introdujeron Biblias en chino, aunque las había. No obstante, en 1887, se tradujeron al coreano las Escrituras Griegas Cristianas (el Nuevo Testamento) y se publicaron en hangul en la ciudad china de Mukden.
Por fin había una Biblia en coreano que podía leer prácticamente cualquier persona, incluso las mujeres y los niños que nunca habían tenido la oportunidad de aprender los caracteres chinos. Actualmente hay por lo menos ocho versiones de la Biblia en hangul moderno, incluida la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras.
Fácil de aprender
Uno de los eruditos que colaboró en la creación del alfabeto coreano hangul dijo sobre él: “Los cultos pueden aprenderlo en una mañana, y hasta los incultos pueden aprenderlo en diez días”. De hecho, algunos de los primeros opositores de ese alfabeto lo llamaron en tono despectivo achimgul, “letras de una mañana”, pues opinaban que el hangul era demasiado sencillo para ellos, ya que podía aprenderse en una sola mañana.
En todo caso, la facilidad con que se aprende el hangul ha contribuido a que el analfabetismo esté prácticamente erradicado de Corea. Tanto es así que para cuando los niños empiezan a asistir a la escuela, casi todos lo dominan. Es más, en las escuelas coreanas no se hacen concursos de deletreo como en ciertos países, pues el alfabeto hangul representa los sonidos del habla coreana con tanta precisión, que no resulta nada difícil escribirlos correctamente tal como se pronuncian.
El hangul incluso puede utilizarse para escribir palabras que no sean coreanas. ¿Le gustaría probarlo? Aunque las tablas adjuntas no aportan todos los detalles, por lo menos le ayudarán a escribir su nombre en hangul. Así experimentará personalmente la versatilidad del alfabeto que puede aprenderse en una sola mañana.
[Nota]
La primera Biblia completa en coreano se editó en 1911