Saludos Amigos. El principal sueño de toda persona, es rememorar los juegos de infancia, sin dudar, que muchos de ellos, nos han marcado en la vida. Como la famosa frase “Libre, por mí y todos mis compañeros…” A continuación, el texto para su consideración y comentarios.
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Nos acostumbramos a vernos en la casa abandonada de la esquina, donde hemos pasado gran parte de la niñez disfrutando juegos de todos tipos. La llamamos el parque del vecindario.
Los fines de semanas son anhelados por todos, es una reunión simplemente para disfrutar de los mejores juegos: la señorita, la carta, canicas, trompos, papagayos, la cuerda, pero el que más disfrutamos, es el de las escondidas.
En él, participamos todos. Casi siempre alguien se presta para iniciar llamándolo el buscador. Este comienza a contar del 1 al 20, mientras que el resto sale corriendo como locos, a escudriñarse en el mejor escondite.
La zona utilizada para ello, no debe salir del perímetro de nuestro parque.
El buscador, se voltea al llegar al veinte y todos vemos como su rostro se transforma haciendo miles de muecas tratando de avistarnos. Debe descubrirnos sin que algunos por sus descuidos, se dejen llegar hasta la base para libertarnos a todos los descubiertos.
Es mi juego favorito.
Hace días comenzamos a jugar y en medio de mi escondite, comencé a sentir un aire extraño, mostrándose similar a una respiración pausada, casi imperceptible, pero la sentí sobre mis hombros. La adrenalina del momento apartó la atención a todo tipo de miedo. Pensé que se trataba de algunos de los chicos que habían optado compartir el escondite conmigo.
Finalizada esa jugada, pude percatarme que no era ninguno de ellos. Esa noche casi no logré dormir, recordando aquella sensación horrible.
Dos semanas después, volví a tener esa sacudida por creerme acompañado en el escondite, busqué a mí alrededor con los ojos bien abiertos, tantos que casi me delataban. Sin respirar, me retorcí por el lugar, pero nada, solo lo escuchaba, sintiendo un aire de desagradable olor sobre mí cuello.
Creo que mi error fue, no comentarles a mis amigos. Nunca dudé que sería el hazme reír de ellos, si lo explicaba.
Me preparo osadamente para descubrir el aterrador compañero de juego. En esta oportunidad analizo los posibles puntos de escondites, lo aislado del lugar, lo iluminado, la imposibilidad de tener otra salida más que la que conozco, perfectamente investigado creando la condición perfecta para dar con la presencia que osa en molestarme, casualmente en este juego.
Ya, en el escondite, en vez de estar pendiente del buscador, toda mi atención se centra en el entorno. Escucho, cuando en voz alta grita – ¡veinte! - mi corazón en ese momento comienza a latir fuertemente, en espera del aire putrefacto que se esconde aquí. Por momentos, cierro los ojos, quedo estático. Poco a poco comienzo a percibir ese olor, acompañado de un leve viento como expulsado desde una gran nariz.
-¿Que quieres? Deja de molestar - grito tan fuerte que el buscador laza la mirada hacia donde me encuentro, en este momento no importa que me localice, lo certero es acabar con esta alarmante situación.
Como juego macabro, se deja caer una extraña oscuridad, más de la que existe, el aire se ausenta, trato de avisar a los amigos cercanos, en este punto, no sale sonido de mi garganta, el olor se intensifica, y es allí cuando visualizo dos enormes ojos acompañados con unos escalofriantes dientes.
Trato de moverme. No puedo. En este preciso momento me consigue el buscador, no sé lo que él ve, solo trata de sacarme del sitio apoyando sus brazos con los míos. No puede. Entonces, aplico una contra fuerza jalándolo, mientras salgo del lugar y él se cae hacia adentro.
Veo sus pies tijereteando al aire, sin tiempo para ayudarlo. En segundos desaparece. Fué consumido, por lo peor de mis miedos, llamado El Demonio de los juegos de niños…
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Gracias por leer. Hasta la próxima.

Este post ha sido votado por @acropolis en colaboración con el proyecto @templo.
Saludos @acropolis, Agradecido por su apoyo. Mil abrazos
Saludos @sancho.panza. Agradecido a ti y al proyecto cervantes por su gran apoyo... Mil gracias.