Personas Integras
En la mayoría de los casos cuando surgen pensamientos a nuestra mente, el impulso lo emite una interrogante.
Ahora no es la excepción, es por ello que antes de entrar en la definición de cómo sería una persona íntegra, es prudente regresar a una pregunta de inicio. ¿Qué es la integridad? Bien, según las distintas definiciones que se pueden encontrar, no es otra cosa más que el estado no corrupto de la materia.
Es decir aquello que se ha mantenido firme, intacto y limpio a pesar de todo.
Siguiendo este orden de ideas, sabemos que las personas somos individuos altamente variables, y que para nuestra formación vivimos y convivimos con constantes pruebas de éxito y error.

¿Cómo podemos unir entonces dos polos tan opuestos en un solo concepto?. La naturaleza cambiante del ser humano moldea su carácter según la forma en la que el individuo maneje la información que su entorno le presente. Gracias a esto vivimos en una constante captación, análisis, interpretación y evolución de conocimientos. Nuestra mente nos permite arraigar según nuestra cultura y necesidades, determinados valores y principios que volvemos fundamentales, y por tanto con el tiempo según la fuerza de nuestra carácter no pueden corromperse. Entonces desarrollamos la capacidad de establecernos parámetros claros de lo que sí, lo que no y lo que definitivamente nunca.
El cumplimiento defendido por convicción de valores y principios como el respeto, la honestidad, la humildad, la hermandad, la ética, entre otros muchos que se nos enseñan desde pequeños. Es lo que marcará la línea de unión entre la persona y la integridad. El mantenerse firme en los principios propios como individuo parte de una sociedad, que presenta diariamente situaciones cambiantes y caminos tambaleantes para los valores personales, es sin duda la mejor definición de una persona integra. La importancia de que un individuo mantenga su integridad es muy amplia. Le brindan a la persona primeramente seguridad para si mismo y a su vez se torna confiable para los demás, tienen mejor capacidad de toma de decisiones y veracidad en la ejecución de las mismas. Las personas integras por lo general manejan equilibradamete sus emociones y no pierden con rapidez la concentración. A parte de todo esto, les permite tener relaciones interpersonales sanas y evitar a las llamadas personas "tóxicas".
Mantener la integridad como ya mencioné en la sociedad que vivimos no es una tarea fácil, sin embargo no es imposible si se logran establecer bases sólidas a nuestro proceder. No solo nos permitirá ir a dormir en paz con nosotros mismos, sino que también estaremos en salvaguarda con el resto de las personas.

Para cumplir con el perfil integral esperado, se deben desarrollar destrezas y aptitudes como técnicas de análisis, concentración, valoración e interpretación, versatilidad para enfrentar distintas situaciones y saber escuchar de forma abierta e imparcial. Pero de igual forma también se debe tener una actitud positiva frente a las situación, mantenerse equilibrado ante la misma, conservando la ética y los principios como la honestidad, la lealtad, la honradez y la humildad ante cada una de las circunstancias que se presentarán en el transcurso de la carrera y a lo largo del desarrollo de la misma.

Ser integro a uno mismo y volverse integral en la sociedad, es sin duda la mejor inversión que haremos como seres humanos.
¿Cómo podemos unir entonces dos polos tan opuestos en un solo concepto?. La naturaleza cambiante del ser humano moldea su carácter según la forma en la que el individuo maneje la información que su entorno le presente. Gracias a esto vivimos en una constante captación, análisis, interpretación y evolución de conocimientos. Nuestra mente nos permite arraigar según nuestra cultura y necesidades, determinados valores y principios que volvemos fundamentales, y por tanto con el tiempo según la fuerza de nuestra carácter no pueden corromperse. Entonces desarrollamos la capacidad de establecernos parámetros claros de lo que sí, lo que no y lo que definitivamente nunca.
El cumplimiento defendido por convicción de valores y principios como el respeto, la honestidad, la humildad, la hermandad, la ética, entre otros muchos que se nos enseñan desde pequeños. Es lo que marcará la línea de unión entre la persona y la integridad. El mantenerse firme en los principios propios como individuo parte de una sociedad, que presenta diariamente situaciones cambiantes y caminos tambaleantes para los valores personales, es sin duda la mejor definición de una persona integra. La importancia de que un individuo mantenga su integridad es muy amplia. Le brindan a la persona primeramente seguridad para si mismo y a su vez se torna confiable para los demás, tienen mejor capacidad de toma de decisiones y veracidad en la ejecución de las mismas. Las personas integras por lo general manejan equilibradamete sus emociones y no pierden con rapidez la concentración. A parte de todo esto, les permite tener relaciones interpersonales sanas y evitar a las llamadas personas "tóxicas".
Mantener la integridad como ya mencioné en la sociedad que vivimos no es una tarea fácil, sin embargo no es imposible si se logran establecer bases sólidas a nuestro proceder. No solo nos permitirá ir a dormir en paz con nosotros mismos, sino que también estaremos en salvaguarda con el resto de las personas.
Para cumplir con el perfil integral esperado, se deben desarrollar destrezas y aptitudes como técnicas de análisis, concentración, valoración e interpretación, versatilidad para enfrentar distintas situaciones y saber escuchar de forma abierta e imparcial. Pero de igual forma también se debe tener una actitud positiva frente a las situación, mantenerse equilibrado ante la misma, conservando la ética y los principios como la honestidad, la lealtad, la honradez y la humildad ante cada una de las circunstancias que se presentarán en el transcurso de la carrera y a lo largo del desarrollo de la misma.
Ser integro a uno mismo y volverse integral en la sociedad, es sin duda la mejor inversión que haremos como seres humanos.