Sensaciones post traumáticas

in #spanish8 years ago

Podría contar la realidad con palabras
más dulces, si no supiera que algún día
me amará sin prejuicios la muerte
(Fernando Sabido Sánchez)

Con el amargo del café, descendiendo más allá del paladar, hasta ser solo calor, una pasajera y sutil primavera para tu alma. Con ese sabor como a leche cortada, rondando como un león enjaulado por el cielo de la boca, esa dificultad al tragar,esa miga de pan que se resiste al suicidio, a esa balsa sin fin del clorhídrico.

Las consultas de hospital, me recuerdan a mi padre,a mi infancia. De pequeño, las habitaba, recuerdo el ocre olor del periódico en las tensas esperas,de leer y releer buscando el significado a la tira de tres viñetas de Superman, no concebía, que se continuase, a veces juntaba periódicos pero no coincidía la historia de la tira por días, un sentimiento de extrañeza ante el mundo adulto, tan diverso, tan completo.

ser-mas-inteligente.jpg

Fuente

Sabía de medicina antes casi que de saber hablar, aunque al final la médico de la familia fue mi hermana, un extraño complejo de inferioridad, me hizo afrontar retos más cómodos, por ende al no existir reto, más insustanciales y ajenos, más difíciles.

Respecto al mundo adulto, que decir, extraña cinta de Moebius, se invirtieron las tornas, pero sigo sin sentirme propio y la asepsia del final, es una broma fingida.

Se me hacen ajenas, las sensaciones que padezco en las instalaciones hospitalarias, no sé si es ese olor a productos de limpieza y desinfectantes, mezclado con el olor tenue y homogeneizado de la comida de hospital, y ese leve, indeterminado olor humano, de tantos enfermos, estáticos, como cuadros de warhol en sus camas, en sus habitaciones numeradas, de ese alojamiento como de reserva de última hora pero con parientes con incomodidad extrema.

Se palpa en el aire, en estos sitios, son un crisol de nosotros,mientras uno se despiden de la vida, otros reparten sus suertes, otros respiran aliviados de saltarse el turno en su esquema mental y rezan por bajo rogando a la suerte una buena combinación en la próxima tirada.

El ser humano, es inexcusable, ni la inminente presencia de la muerte, disuade a los núcleos de muchas familias de detener las rencillas, no es un armisticio sin concretar, guardan sus armas para mejor ocasión pero no pierden el tiempo, como una cuña publicitaria, siempre hay un espacio para el penúltimo reproche, para la pulla, ese sobresalir a dos orillas, en atención fingida al enfermo, en mostrar sus credenciales a cretino, una vez más, en su jauría.

En los hospitales, suele hacer calor, pero mi sensación térmica es fría. Es un frío mayestático, inane,inerte, es como una gota latente de una estalactita que me siguiera, como un poder maligno de aventura gráfica de recreativa de los ochenta.

ca52e7fd0bd7edc05abf001fbe11533c--lipton-skull-art.jpg

Fuente

Las urgencias de los hospitales, es de esos sitios donde pasan cosas, cosas de verdad. Al igual que ciertos bares, que frecuentas de madrugada, en los que simplemente cruzando la puerta, sabes que existen posibles, que tras un sorbo de cerveza, de un otear el infinito del fondo del bar, de la cola de los servicios. Y de un baile, puede surgir una mirada, de la mirada, un beso, y del beso, una urgente despedida sin señales lumínicas, de una cama ajena.
En los hospitales, en las urgencias, pasa lo mismo. Se puede divisar la vida escapando de cada una de las células, de los variopintos cuerpos apilados en una sala de críticos, de la infinita paciencia de algunos ante esa sensación molesta, del alboroto que ocasiona el cuerpo al querer finiquitar, de forma urgente quizás, la vida. Hay olor, hay ruido, y sobre todo dolor soterrado. Caras y expresiones que no vas a encontrar en ningún otro entorno, está claro, es un sitio donde pasan todas cosas serias, donde se trata de esquivar a la muerte.

hombre-operado-lopez.jpg

Fuente

Una vez traspasado el infierno de Dante que suponen las urgencias, en planta, la vida persevera, a otro ritmo, un ejército de celadores, auxiliares, enfermeras, médicos residentes, médicos titulares, buyen por sus arterias con celeridad pasmosa, son como un latir sincopado de un corazón, o mecanismo perfectamente engrasado. Y se les ve, se les huele, la vida, el contacto diario con la enfermedad, la decadencia y finalmente la muerte les hace estar, verlos más llenos de vida, tras esos ropajes de colores que marcan las diversas categorías, buye una sexualidad apenas contenida, no es una forma de provocación de ropàjes ni de cómo se mueven, pero lo ves, lo sientes, en esa exacerbación de los sentidos que te da tener un familiar o amigo postrado en una celda de esa inmensa colmena, notas el sin par latir de los deseos que apenas subyacen bajo el profesionalismo, frío,calculado y tranquilizador que transmiten a los pacientes.

Sort:  

Wowww me he sumergido completamente en tu historia, me ha recordado momentos pasados, pero sobre todo he disfrutado con tu manera de contarlo. Gracias por compartir, el equipo Cervantes apoyando el contenido original y de calidad como tu post.

muchas gracias :)

Coin Marketplace

STEEM 0.04
TRX 0.32
JST 0.078
BTC 63502.24
ETH 1662.81
USDT 1.00
SBD 0.41