¡Lo tomas o lo dejas!
Una relación interpersonal no tiene que estar en la norma de: ganar-perder
Desde adolescentes, cuando nos iniciamos en enamorarnos y, en establecer una relación amorosa; comenzamos a manejar -lamentablemente- el esuqema que hemos visto en casa o, pensamos que debemos mendigar amor. Cuando ésto sucede, la relación se torna en ganar-perder; por supuesto, probablemente ese fuee el modelo que aprendimos.
Es innegable la influencia de las telenovelas en muchas de nuestras mujeres latinoamericanos; la tv juega un papel importante; para marcar pautas de comportamientos, en los cuales la insatisfacción se refuerza,también para complicar el modelo de relación notablemente. Ya que muchas féminas desean que su pareja sea cómo, se parezca al actor de moda.
"El lo tomas o lo dejas"
Mas que una advertencia, es una amenaza ante la posibilidad de un abandono o de coaccionar a la pareja para que se conforme con las migajas que está recibiendo; es un maltrato permanente, el cual no necesariamente hay que soportar. Se debe retomar la valía personal y, si es necesario, buscar la ayuda profesional para que, nos dé herramientas de cómo manejar esta situación que, aunque requiere un cambio de actitud personal y, de pareja; por lo fastidioso que resulta vivir debajo o ante esta terrible expresión: "lo tomas o lo dejas".
**No te conformes, tu vales demasiado para vivir en esa circunstancia; lo que no vale la pena es que continúes en ella,
**. Se dice que cada quien tiene la pareja que merece; yo pienso que cada persona -aún en pareja- tiene la capacidad de mejorar y, hasta cambiar, no sólo porque lo necesita como ser humano, sino por amor a oirtro, es decir en pareja.
Los acuerdos son una muy buena herramenta
En ocasiones, el hacer nuevos acuerdos, o desempolvar los que aún no se han cumplido, representan una excelente herramienta de renovación en la relación de pareja. La Biblia establece que, _la relación de pareja, tiene un alcance impresionante, ya que implica el construir una familia, con la participación de cada uno de la pareja, en función de los mismos valores, principios de vida y de fe.
Estas expresiones traen contenidos insanos, que ponen etiquetas de minusvalía emocional, las cuales se deben atender con un terapeuta o coach.