"El hípico Núñez". Anécdota real.

in #spanishlast month (edited)

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El hípico Núñez.

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En Las Mercedes del año, y en la década de 1960, estaba muy expandido el juego de cuadros de caballos, llamado de manera popular El juego del 5 y 6, para lo cual se colocaban los nombres de los ejemplares que se seleccionaban por carrera, y cuya cantidad se multiplicaba entre cada escogencia.

El cuadro de más bajo monto era de Bs. 4, y había hípicos especializados en la elaboración de cuadros, que sellaban varios cuadros que, partiendo de un monto de más de Bs. 288, lograban combinaciones en las que se gastaban menos de Bs. 100.

Había varios jugadores muy famosos en el pueblo, entre quienes recuerdo a El Turco, Betancourt, (este llegó a pegar el cuadro único en 2 oportunidades), y otro que no era muy acertado, que le decían El hípico Núñez.

A Mi mamá Cecilia, que no sabía leer, le atraía la idea de hacerse adinerada a costa de los cuadros de caballos, pero había 2 tomadores de pelo o mamadores de gallo: Delio Vázquez y Leopoldo Álvarez, que le recomendaron a El hípico Núñez, a sabiendas de que sus pronósticos casi nunca se daban.

Delio le decía mi mamá:

—Mire, doña Cecilia, ese hombre es un tiro al piso, y de seguro que usted se va a poner en unos centavos.

A mi mamá Ceclia le paraparearon los ojos de la emoción, y mandó llamar a El hípico Núñez. Este llegó de inmediato, montado en una bicicleta, y con un ejemplar de Gaceta Hípica enrollado en el bolsillo derecho de atrás del pantalón. Eso le agradó a mamá Cecilia.

Dijo ella:

—Me gusta la pinta del hombre. Tiene estampa de saber mucho de caballos.

Llegaron a un acuerdo, y mamá Cecilia le dio Bs. 10 para la compra del formulario en Bs. 2, y de la sellada, que valía Bs. 8.

Recuerdo que esa primera vez, ni siquiera pegó un ganador, pero mamá Cecilia dijo, aún entusiasmada:

—No importa, hípico Núñez. Al mejor cazador se le puede ir la liebre.

Escondidos detrás de mogotes y tablas estaban Delio y Leopoldo, muertos de la risa.

A la siguiente semana, volvieron a sellar otro cuadrito de Bs. 12, pero solo metieron 1 caballo, a lo que mamá Cecilia comentó:

—Ya se comienza a ver la pasta de hípico, amigo Núñez. Vamos por otro cuadro.

Y sellaron de nuevo, pero volvió a suceder que ni un nombre coincidió entre los ganadores, y esto hizo preocupar y disgustar a mamá Cecilia. Aun así, le dio un voto de confianza a Núñez, y hasta le pasó Bs 18, para que lo hiciera de Bs. 16, es decir, con solo 2 líneas.

Pero una vez más, El hípico Núñez rodó, y no atinó ningún ganador. Y mamá Cecilia, rabiosa, mandó a Delio y a Leopoldo que le ubicaran a El hípico Núñez. Este, al estar frente a ella le dijo:

—Doña Cecilia, esta vez sí vamos a acertar los 6 ganadores. Confíe en mí.

Pero a mamá Cecilia ya se le había rebosado el vaso y, tomando el ejemplar de la revista, le decía:

—¡No, hombre! Usted no es hípico nada!

Con nervios ante lo que ella hacía, Núñez estaba casi llorando, al ver cómo mamá Cecilia volvía añicos la revista, y ella vociferaba:

—¡Usted equivocó la profesión, Núñez!

El hípico Núñez no se le volvió a aparecer nunca más en casa de mamá Cecilia, y Delio le decía:

—No se puede confiar en cualquier hípico, doña Cecilia.

Ella, con sus rabietas de ingenua mujer mayor, daba crédito a lo que decían Delio y Leopoldo, quienes eran los propiciadores de esta anécdota.

Que Dios nos siga bendiciendo.



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Ayyyyyyy. Mi papa amaba jugar caballo! Qye lastima que mama cecilia nunca gano . Lastima tambien que eso tambien se perdio un poco . Pero bueeno palante es palla

Gracias a la oportunidad que me da Steemit, estoy publicando anécdotas de mi vieja querida, que murió en 2004. Era un bonche o vacilón, y todo el mundo la provocaba para reírse de sus reacciones.