Anoche soñé contigo.
Anoche soñé contigo.
Era la noche avanzada,
ya casi con miel de día
cuando tuve tu mirada
y tu sonrisa fue mía.
Tan fragante era tu piel
como tierna poesía
en los labios de un clavel
de muy sutil ambrosía.
De seda era tu vestido
que a ti toda se ceñía,
y tu voz era el sonido
de una dulce melodía.
En tu armoniosa figura
un paisaje se veía,
y la regia donosura
en tu rostro yo leía.
En la mañana a un abrigo
le dije con alegría
que anoche soñé contigo
¡¡¡y soñé lo que quería!!!
¡Bravo! Buen sueño, gran poema.
Y los sueños... sueños son.