El Vagabundo (Cuento) (Capitulo 2)
Al día siguiente regresé al lugar pero no lo vi, di varias vueltas en el auto y otras caminando pero el encuentro fue infructuoso.
En uno de los callejones del sector conseguí un vagabundo harapiento y maloliente e instintivamente le pregunté.
-Por casualidad ha visto a un hombre…
Le di las características y al final me respondió.
-¿El míster? Anda por allí. Durmió anoche con nosotros.
No podía creer que estuviera hablando de la misma persona.
A pesar de sus palabras no imaginaba al hombre pulcro y limpio tirado sobre un cartón, compartiendo hediondeces y licor con ellos.
Me fui a la casa y aprovechando que era fin de semana invité a mi esposa al cine.

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Fuimos a la función de nueve de la noche y cuando salíamos, en un descuido, un joven arrebató la cartera a mi esposa.
Para suerte a pocos metros se tropezó con un hombre y se detuvo, sin embargo él nunca lo tocó.
Cuando llegué, recibí dos sorpresas, una fue la actitud apenada del joven que cabizbajo me devolvió lo hurtado y otra la identidad del hombre ante el cual se había detenido.
Era el hombre en el cual había invertí todo el día buscándolo.
-¡Que sorpresa! –Exclamé
Me miró con cara seria, ante mi actitud no tan cordial con el joven.
-¿No se da gracias cuando algo que perdimos lo encontramos?
-¿Debo dar gracias a este joven por devolverme lo mío?
Lo encaré.
-Nada es tuyo y se agradecen las acciones que se hacen, este joven se equivocó al hacer lo que hizo pero rectificó y merece recibir la gracia por hacerlo.
Desde ese punto de vista tenía razón.
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Mi esposa llegó con un policía quien tomó violentamente al muchacho de un brazo para llevárselo detenido.
Sentí la mirada del desconocido en mi nuca y haciendo algo inusual le dije al agente de la ley.
-Déjelo ir.
-Ha robado y debe ir detenido.
-Lo ha devuelto sin presiones y nosotros no lo denunciaremos.
Mi esposa me quedó mirando extrañada pero no dijo una palabra.
El joven delincuente me miró con agradecimiento.
El policía se fue y nosotros intentamos retirarnos, pero la voz enérgica del extraño nos detuvo.
-¿Y las gracias?
Se las di al joven y además le regalé un poco de dinero.
Este se marchó y nos devolvió las gracias a todos incluso al desconocido.
-Cuando sean más sinceras podrán servirte para aliviar las cargas que llevas en tu alma.
Mi esposa me llevó casi arrastrando al auto y él se quedó allí parado y solitario.
Era casi la medianoche
-¿Quién es ese? ¿Un loco?
En el trayecto a casa le conté la historia.

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Feliz Domingo @joseph1956 muy buena historia para reflexionar y tomar en cuenta en estos momentos fuertes que estamos viviendo, gracias por compartir, te vote y te sigo
Igual te sigo y mas tarde te voto. Te recomiendo leer toda la historia que iré montado cada 2 días.
jejeje Clarooo debe tener un final, estaré pendiente gracias
Que historia mas intrigante, leeré la primera parte y esperare las demás entregas. Muy buena.
Continúa la historia...sigo la historia.
Saludos, @ joseph1956