Ardiente decisión
Luces tenues y decoración tenebrosa, contrastaba con el ambiente de fiesta y alegría con mucha música y una gran barra donde abundaban bebidas alcohólicas.
La bienvenida fue espectacular, con un gran estruendo de aplausos que hicieron sentir orgullosas a las chicas por sus acompañantes y mucho más cuando la gente deambulando no dejaba de contemplarlas.
Bebieron, rieron y bailaron. En el transcurrir de la noche los bailes eran más tormentosos predominando tambores.
El ambiente las envolvía, era como si el sonido de los tambores penetraba en sus cuerpos haciéndolos vibrar y bailar sin poder parar, los ojos de sus parejas lucían encendidos, las bebidas eran sorbidas cada vez más rápido, las palabras se escuchaban distorsionadas.
Alrededor de 200 personas los rodearon durante el baile, la música cada vez eran más alucinante. Inmovilizadas con cantos satánicos y tambores que retumbaban cada vez más martirizantes fungían como cuerdas paralizantes alrededor. Llegó el momento que en el centro solo estaban Marieta y Stefany , inmersas en un gran letargo le lanzaban buches de alcohol y ráfagas de fuego las envolvieron.
Era un ritual diabólico ofreciendo las vidas de las chicas a Satanás. Una gran fogata entre tambores, cantos, gritos y alcohol iluminó la noche.