La rifa
Un día mi papá me dio dinero para ir a pagar la luz. Camino a pagarla vi un sorteo que rifaba una camioneta, entonces con el dinero me compré un número y volví a casa a contarle a mi papá, y me agarró a palos. Al otro día al levantarnos mi papá abrió la puerta y vimos una hermosa camioneta estacionada frente de nuestra casa. Empezamos a llorar todos de alegría, en especial yo. Era la camioneta del que nos venía a cortar la luz. Me agarraron a palos otra vez...
Reflexión:
Nunca juegues un sorteo con el dinero de la luz...
La vida nos enseña a golpes. Pero no es necesario aprender así. Cada decisión merece ser pensada o consultada. No dejemos a la suerte cosas que son más importante. Por que si no tendremos consecuencias pero a golpes ...
