12 Andreína
Andreina

Dicen que vieron a Andreína bajando por el callejón de la parroquía Locura. De maquillaje corrido, con ilusiones palidecidas pero nunca y nunca; su encanto.
Vienen marzos y se van acumulando ya hace algún tiempo, en las murmuraciones que preguntan ¿por qué te has ido de todos? Y peor ¿aún estando aquí?.
Son muchos días acompañadote cuando despiertas desesperada, navegando tantos sitios y puertos abandonados.
Haces las mismas preguntas a todas las personas, porque te has acercado tanto a ese amor completo que se ha ido y se ríe de tu propio disparate y de tu sufrir. Das poco a quienes te extrañan y es mucho lo que puedes dar.
Esperamos regreses pronto; estamos más locos que tú porque vuelvas y te desenamores de esa mente retorcida. Ya basta, aunque no creas la esperanza y Dios quieren hacer las pases contigo.
Pasas orgullosa, sin que nadie te consuele. Se hunden y se apagan los veleros que encierran encortinados las formas de tu cuerpo.
Vuelve del aferro o de ese exceso de soledad, la misma que cegó tu cielo cual alcatráz herido, por ese amor que está y por ese desamor que no ha vuelto.