De personas mágicas.
Desde hace años soy una fiel creyente de la magia.
Creo en la magia que se halla en cada pedacito de tierra que pisamos.
Creo en la magia que emerge del rostro donde se formó un sonrisa.
Creo en la magia que se halla detrás de cada invención humana.
Creo en la magia del nacimiento.
Creo en la magia que se esconde detrás del más puro sentimiento.
Creo en la magia de la luna, de las estrellas y de todo el universo.
Y es que de repente un día llegas a una ciudad extraña y ajena y la mirada de aquel que te recibe te abraza hasta el alma y te asegura que todo estará bien.
De repente el saludo de aquel desconocido que va en tu mismo tren, calla tus demonios internos.
De repente vas caminando y aquel señor que canta y toca su guitarra en una esquina te dice que no estás sola.
De repente estás sentada en un café y la cálida sonrisa de aquella señora que se sentó a tu lado, te borra todas las inseguridades.
Y es que sucede que un día extrañas a esos amigos que dejaste a miles de kilómetros y de pronto aparece aquel líder nervioso universitario que conociste hace años a compartir tu dolor y iluminarte con una sonrisa.
Pasa que la fe de aquel muchacho que ves a diario te devuelve poquito a poquito la tuya y que su pasión por la música es capaz de mantenerte despierta un día de semana en algún lugar de una ciudad que nunca duerme.
O pasa que al final del día te encuentras llorando y el abrazo de aquel otro desconocido se convierte en el inicio de una amistad junto con la promesa de ahora todo estará bien.
Y es que en medio de tanta agonía y de tantas injusticias, encuentras rayitos de luz disfrazados de personas corrientes. Y es curioso cómo se mezclan entre la multitud, pareciendo normales.
Es curioso cómo es que se las arreglan para ir repartiendo sonrisas llenas de esperanza.
Es mágico cómo el carisma y la energía de una sola persona es capaz de recordarte que no todo está perdido.
O cómo todas esas memorias que permanecen grabadas en tu mente son capaces de sacarte miles de sonrisas.
Y quizá sea algo ingenuo, quizá no sea algo significativo para el mundo, pero si de algo estoy segura es de que hay personas mágicas en todos lados. Y es que no sé si estas personas conocen la intensidad del poder que se encuentra en sus sonrisas. No sé si están conscientes de la habilidad que tienen para iluminar vidas.
Fuente
Que bonito, escrito! Yo también creo en la magia... creo en la magia de la palabra y también en la magia del silencio, ambas te arropan y te acarician en su diferencia. Un gran abrazo, amiga
Bello comentario.
Es contradictoriamente hermoso, ¿no? ¡Gracias por comentar!
Creyente y amante de la magia que describes.
Te sigo
Un abrazo
¡Muchas gracias!
¡Que hermoso! Me recuerda a una de mis canciones preferidas. "It's just a spark But it's enough to keep me going And when it's dark out no one's around It keeps glowing" ♥
Qué linda, ¡muchas gracias!<3