Pozo El Chorrerón
Continuando con mis travesías por las maravillas naturales de mi pueblo, hoy les voy a presentar un pozo muy visitado en temporada tanto baja como alta por las personas que quieren pasar un rato agradable en aguas frías y al mismo tiempo realizar una pequeña caminata para fortalecer las piernas. Una breve “escalada” sin cuerda (no es necesaria la cuerda) para seguir a nuestro destino, el Pozo de El Chorrerón, nombrado así por el primer pueblerino que la descubrió. En la ruta se pueden conseguir una cantidad de pozos pequeños en los que, quien desee, se puede bañar un rato para descansar y tomarse un par de fotografías para el recuerdo.
“Los Corredores” se nombran así por ser una corriente de agua sobre una roca larga (o laja, como le decimos en el pueblo) en donde forman pequeños toboganes para deslizarse por él y caer en un chapuzón en el pequeño tanque que se forma al final. La velocidad depende de la corriente de agua; recomiendo ir cuando esté culminando el invierno, ya que durante el mismo las aguas bajan con fuerza y no se poseen equipos como los chalecos salvavidas. Continuamos bajando por la quebrada hasta llegar donde empieza la caída de agua.
Bajamos por un lado hasta llegar al pozo donde cae la cascada de 25 metros de altura. Un pozo de aproximadamente 10 metros de largo por 5 metros de ancho y una profundidad de casi 5 metros.
En el pueblo hay personal de Guía Turístico que prestan el servicio y equipos como cuerdas y cascos si es solicitado por el turista o recomendado por el personal calificado.
Espero les haya gustado. ¡Saludos!
Las fotografías publicadas son de mi propiedad