La historia de Billy
Un día lunes de diciembre saliendo temprano para trabajar a la salida del apartamento de mí novio encontré en el pasillo un gato blanco y amarillo que se me acerco cariñosamente, a mi parecer estaba perdido tenía un collar pero sin identificación, asumí que era de algún vecino cercano le di una caricia y continúe mi camino.
Al llegar a la oficina recibo una llamada de mi novio para decirme que había un gato muy cariñoso en el edificio que se le acercaba a todos los vecinos y buscaba de meterse a los apartamentos, buscaba un hogar. Muy cortantemente le dije – Si, yo también lo vi. Me dijo que por favor lo adoptara que él no lo hacía porque ya tenía uno en casa, a lo que conteste que mi abuela no permitía animales en la casa, que me echarían a mí y al gato también.
El insistía mucho, yo estaba ocupada no lo podía atender y para terminar con el asunto le dije que lo agarrara y después yo vería que hacer con él. A los pocos minutos comencé a recibir fotos donde se le veía comer, dormir y jugar; a lo que solo respondí – Se llama Billy. Luego caí en cuenta que ahora tenía un gato y no sabía qué hacer con él, acordamos que me lo llevaría mi casa por la noche.
Ya estaba en casa esperando por él, nerviosa sin saber cómo tomaría mi familia que yo llevara un gato adulto, si se adaptaría y sobre todo si seria educado. Lo recibí y lo cargue hasta entrar en la casa, era pesado y estaba asustado. Se lo mostré a mi abuela y le dije que su familia se había ido de viaje y que yo de favor lo cuidaría hasta enero, me miro no muy convencida pero me siguió la corriente. Esa noche yo no tenía nada de comer para darle le ofrecí leche y no quiso, abrí una lata de atún y solo comió un poco.
Al día siguiente me fui a trabajar y lo deje al cuidado de mi abuela, llame varias veces por teléfono y me decía que estaba muy tranquilo, esa vez me fui de compras y le lleve todo lo que necesitaba, un recipiente, arena para gatos, gatarina, champú y hasta espuma para baño en seco. Sorpresivamente mi familia lo acepto muy bien, el muy “vivo” sabía cómo ganarse el cariño de la gente y a mí me robo el corazón.
Con el tiempo nuestro “tranquilo” Billy se volvió un mala conducta, se escapaba para la calle a pelear con otros gatos, a hacer escándalo y a molestar a los vecinos. Una vez se perdió por varios días y mi sobrino lloraba diciendo en su dialecto de cuatro años que Billy había escapado por la ventana y lloraba sin consuelo, solo por haberle acusado sufrimiento a mi niño desee no verlo nunca más.
A los días un vecino lo llevo en brazos a mi casa ¿recuerdan que se ganaba el cariño de la gente? cuando pregunte donde lo había encontrado me dijo que estaba durmiendo en otra casa ¿recuerdan también que era un vivo? era mi mala conducta y yo lo adoraba, era mi sombra siempre estaba a mi lado, le gustaba mi compañía y dormía debajo de mi cama, era cariñoso con todos pero nuestra conexión era especial.
No quería que se volviera a perder y que le hicieran daño en calle y decidí castrarlo, ubique una jornada y ese día madrugue para que pudiera entrar en la lista de casi cien mascotas, le asignaron el número 19 y a las 11:00 de la mañana después de haber pasado toda la noche sin comer lo operaron. Le compre los medicamentos y lo lleve a casa aun sedado para su recuperación, me habían advertido que la anestesia en los gatos causaba muy malos efectos, que los mareaba y los hacia alucinar. Cuando lo vi recuperado intente darle las medicinas, fue una misión imposible y si alguna vez los haz intentado me comprenderás.
Esa noche Billy enloqueció, me atacó en dos oportunidades, se lo atribuí al efecto secundario de la anestesia del que me habían hablado, lo saque de mi casa porque tengo una abuela y un sobrino pequeño y temí por ellos. Al poco tiempo llego aquel vecino amigo de Billy con él en brazos y me lo devolvió yo lo recibí con precaución y lo encerré. Esa fue mi traumática experiencia con la castración.
Faltaba poco para la llegada el próximo diciembre y me contentaba el hecho de que Billy cumpliría un año junto a nosotros sería el primero de muchos aniversarios, hasta que una mañana antes de ir a trabajar, estando en casa de mi novio justo de la misma manera como comenzó esta historia terminó. Recibí una llamada de mi abuela diciéndome que lo había encontrado muerto debajo de mi cama con indicios de envenenamiento, sentí una opresión en el pecho como si me hubieran sacado el aire, quede sin palabras, sin aire, sin lágrimas.
Luego pensé ¿qué alma cruel podría hacerle daño a un inocente? seguro algún vecino cansado de las travesuras de mi gato decidió acabar con su vida con la única intensión de perjudicarme. Sin poder responder a esa pregunta lloré. Lloré al imaginarlo sufriendo, buscándome donde siempre y murió sin haberme encontrado, ha pasado el tiempo y aun duele, las lágrimas que arden en mis ojos me lo recuerdan, yo hice todo lo que pude por él y aun así no pude salvarlo de la maldad y la envidia.
Lamento no poderles contar una historia con final feliz pero la vida tiene también su lado cruel, con amor @breili.
There is a species of cat smaller than the average housecat. It is native to Africa and it is the Black-footed cat (Felis nigripes). Its top weight is 5.5 pounds.
rayos que terrible! lo siento mucho. Yo no soy persona de mascotas, pero ciertamente ningún animal merece ni maltrato ni mucho menos semejante nivel de violencia :(
Gracias, no hay justificativo para maltratar a ningún ser.
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STOPQué historia tan triste @breili :(...el dolor que aún debes sentir al recordar como murió debe ser grande.
Hay personas que no sólo no toleran a los animales, sino que además les hacen daño.
¡Lo siento mucho!
gracias amigo @hugobohor es un triste recuerdo escribir esta historia a vuelto a mover esa fibra en mi.
Que triste amiga, yo adoro los animales, tengo casi un zoológico, y vivo tratando de defender de esas personas sin corazón
No puedo creer como alguien pueda ser tan malvado pero la justicia divina existe y mis lagrimas no serán en vano.
"Que me echarían a mí y al gato también" un clásico jajaja. En lo personal ya van 30 gatos rescatados y no me han botado, bueno aun no jajaja, por suerte en su mayoría han conseguido hogar y otros ya descansan en paz. Mi temor diario con los 4 gaticos de la casa es ese, son travieso y tal vez algún día no los vea...Billy debe estar jugando con mi pequeño azabache (mi primer gato) en el algún lado :'(
Saludos, y espero que tengan muy feliz semana.
Estos pequeños amigos nos hacen meternos en problemas, gracias por leer esta historia, veo que compartimos el mismo cariño por los gatos. Saludos amigo @axorve un abrazo.