ARISTEIA
Aristeia (cuya raíz es aristos, que significa el mejor) significa: excelencia y era un término usado para designar también a los guerreros que realizaban proezas. O sea, el que tiene aristeia es un duro.
En la literatura, desde La Iliada, aristeia es la fase donde el héroe llega a su mejor momento, claro, ya el héroe está en plena batalla, en su máximo esplendor. Ejemplos de Aristeia, Aquiles; pero ésta no excluye a las mujeres, y en ese caso tenemos a Andrómaca. Obviamente, al paso del tiempo, fue necesario adaptar el término para mantener su carácter; así nace el concepto de aristeia como la máxima cualidad del héroe, del guerrero, como su más alto nivel de ofensiva, al ataque, matando a todo lo que se le atraviese por el medio. No es pues, en sí misma una habilidad aprendida, sino un carácter desarrollado, una marca del ser.
Como estructura literaria, la aristeia tiene la siguiente forma (se toma como base La Iliada), luego de allí se ha seguido el esquema, con algunas modificaciones; pero manteniendo su base: a) escena de las armas (el guerrero hace su ritual de guerra, agarrando todo aquello que le servirá para armar su coñaza), b) exaltación de la armas o del guerrero (las armas, o el mismo guerrero son presentados, con un toque divino de justicia), c) arenga de guerra (el discurso antes de la batalla o antes de que la misma entre a su fase definitoria; aunque el discurso va siempre al comienzo, también suele presentarse en plena batalla), d) primer asalto (comienza la batalla, es decir, el coge culo donde el duro se cubrirá de gloria), e) retirada (porque como esto no es Hollywood ni una de James Bond (antes de Daniel Craig, claro está) el duro es de carne y hueso, se cansa, se ladilla, se pela, le pegan y sangra, como cualquier otro mortal y allí recula para reorganizarse y continuar su ataque), d) segundo asalto (que llega como divina inspiración, justo cuando otros piensan que está cansado y débil, el duro se levanta y se arroja como fiera contra sus presas), e) epifanía (en medio de la lucha, y ya habiendo matado a muchos enemigos, el duro llega un estado de gracia donde recibe la revelación final de su poder. Es tal suceso, lo que le posibilita su victoria final), f) la metáfora (en donde siempre la poesía surge, luego de tanta sangre, es el momento más sublime), g) el castigo (el duro mata a su enemigo principal, o termina de matar a todos los enemigos, ya la victoria está dada), h) exhibiendo el trofeo (no sólo hay que matar al enemigo, el mundo debe saber que ha muerto, debe ser anunciado, el cadáver debe ser exhibido para que todos sepan que ha muerto y sobre todo, que ha muerto a manos del héroe) desde hace más de 2000 años, esta estructura se mete en cada historia donde pueda entrar.
En la literatura clásica tenemos dos ejemplos magistrales de aristeia. El primero, en la misma Iliada, que se inicia justo cuando Aquiles se entera que Patroclo (su novio, según las malas lenguas) es muerto a manos de Héctor. Entonces, se pone su armadura, rinde honores a los dioses y sale a pelear. Y derrota a Héctor, un tipo serio, que es el guerrero que justamente le estaba dando hasta por la cédula a los griegos y una vez muerto, lo ata de su carro y le da siete vueltas a la ciudad, arrastrando el cadáver. El otro ejemplo, lo tenemos en La Odisea, justo cuando Odiseo llega a Ítaca, se hace pasar por un mendigo, sospechando que en su casa se habían instalado una partida de chulos, y nada, primero demostrando sus virtudes bélicas, descubre su identidad y se despacha a las plagas.
Actualmente hay muchos ejemplos de Aristeia: John Matrix matando al ejército golpista en Comando, Rambo…donde caiga, Beatrix Kiddo contra los 88 crazys & O Ren Ishi, también hay aristeia en We were soldiers, la historia de la primera batalla de Vietnam, entre el primer batallón de la séptima caballería y dos divisiones norvietnamitas; obviamente, Alejandro Magno es aristeia por antonomasia, así como también la vemos en 300, la historia de los espartanos que muriendo, derrotaron al ejército más grande que el mundo de aquella época llegó a conocer (hoy en día, enfrentar 300 contra un millón constituiría a los ojos de cualquiera, un suicidio; hoy se llama locura y negligencia a tales proezas de la audacia) Rommel tenía aristeia, Heinz von Westernhagen, Michael Wittmann, Otto Carius, Joachim Peiper y Kurt Meyer. También aristeia tuvo Vassily Zaitsev, Patton, los band of brothers, Montgomery, los del SAS y un coronel que le gustaba ir al ataque espada en mano.
En la literatura, aristeia tiene Roberto Bolaño; pero no Julio Cortázar. La tiene Hermann Hesse, Heinrich Boll, sí, podríamos admitir a Gunther Grass; pero no Bertold Brecht. Aristeia tienen Vicente Gerbasi, Juan Liscano y Eugenio Montejo. No la tienen Hanni Ossot, Luis Alberto Crespo, Tarek William Saab; aristeia tiene Andrés Mariño-Palacio; no la tiene Luis Britto García o Sánchez Rugeles. Aristeia tienen Stieg Larsson, Bret Easton Ellis, George R.R. Martin, John R.R. Tolkien; no tienen Aristeia ni Deepak Chopra, ni Paolo Coelho, ni Stephanie Meyer ni E.L.James.
En el fútbol, aristeia tienen: Fritz Walter, Franz Beckenbauer, George Best, Zinedine Zidane, Oliver Kanh, Jurgen Klinsmann, Steven Gerrard, Miroslav Klose, Philip Lahm, el bueno de Arjen Robben y el gran Enzo Francescoli, por no hablar del muñeco Gallardo. No la tienen: Maradona, Messi, Ronaldinho (cualquier versión) Michael Ballack (me duele decirlo: estuvo cerca) España y claro y toda Italia.
Y así puede continuar este catálogo hasta el infinito; pero no se confundan, aristeia es una vaina más arrecha que la grandeza o el alcanzar grandes méritos. Es llegar a convertirse en mito, sin haber pasado a mejor vida, es un estado del ser, en donde se es leyenda: trascendencia en su más pura forma.