Congelados
Hace mucho que congelé tu mirada azul,
tus besos apasionados,
tus caricias furtivas,
tu conversación atrevida y también tus sonrisas de primavera.
Pero hoy, con este calor sofocante, todo se descongeló
y sentado en el borde de la escalera te recordé,
recogiendo, entre lágrimas,
tu mirada,
tus besos, tus caricias,
tu conversación
y tus sonrisas.
