El Maestro Zapata
Pedro León Zapata oriundo de La Grita, Táchira Venezuela, nació el 27 de febrero de 1929 fue un pintor, escritor, caricaturista y humorista venezolano y falleció el, 6 de febrero de 2015 en Caracas.
Relatando un poco sobre que fue su vida tenemos que en 1945 ingresó a la Escuela de Artes Plásticas de Caracas. En 1947 se retiró de este centro para intervenir en la fundación del Taller La Barraca de Maripérez, donde expuso sus primeros trabajos e inició su labor de caricaturista. A finales de 1947 viajó a México para aprender las técnicas de los muralistas y realizó estudios en el Instituto Politécnico Nacional de México.
En el año 1958 regresó a Caracas e ingresó como profesor de dibujo a la Facultad de Arquitectura de la UCV y a la Escuela de Artes Plásticas Cristóbal Rojas. En 1965 comenzó a realizar caricaturas para El Nacional, de Caracas, en el cual inició su columna "Zapatazos", cuya continuidad diaria mantuvo hasta el día de su fallecimiento.
Como caricaturista, Zapata fue galardonado con el Premio Nacional de Periodismo en 1967, y con dos Premios Municipales en 1974 y 1978. Su trayectoria artística fue reconocida con el Premio Nacional de Artes Plásticas en el año 1980. Durante su vida realizó publicaciones de varios libros.
Uno de sus trabajos más conocidos en Venezuela es el mural Conductores de Venezuela ubicado en el área limítrofe de la Universidad Central de Venezuela con la Av. Francisco Fajardo en la capital del País.
En el siguiente ensayo no se tomará en cuenta las obras por separados del gran artista Zapata que diariamente publicó en el diario El Nacional, sino profundizar en el hecho de la influencia que provocó en los venezolanos de su época y la actual, incluso al público del extranjero que pudo disfrutar de estas maravillosas creaciones.
El propósito de su trabajo fue establecer un análisis de nuestras pasiones, nuestras frustraciones, nuestras esperanzas como nación e individuos, el análisis que introdujo Zapata a su obra era con el fin de mostrar las tensiones emocionales por las que hemos transitado.
La trayectoria de Zapata ha marcado un extraordinario acontecimiento por su constancia e ingenio derrochados diariamente. Para el venezolano las obras humorísticas que este presentó tienen un gran valor significativo, ya que fungió como nuestro cronista al mostrar el recorrido de nuestro país con un toque muy fino y bien elaborado. Su obra es un estudio de nuestras pasiones, nuestras frustraciones, nuestras esperanzas como nación y muestra las tensiones emocionales por las que hemos transitado.
Lo más importante o resaltante del trabajo de Zapata es el hecho que nos enseña que a pesar de las tensiones que nos desgarra el alma, sus personajes no toman el camino de la violencia sino la espera, sus “Zapatazos” son un trabajo de opinión que se centra en la cotidianidad del pueblo y le permite profundizar sobre los problemas que en este suceden, de igual forma pone en evidencia los desequilibrios sociales especialmente derivados de los de los programas de los distintos gobiernos como la mala distribución de la riquezas petroleras y la desnaturalización de la democracia.
Al transformar estas dificultades en sentimientos de placer como la risa nos permite visualizar como este personaje tenía la capacidad de hacernos ver un poco la luz al final del túnel porque nos permite poder reírnos de los problemas y ver de una forma totalmente diferente a los moustros que nos atormentan, es decir saca a la luz nuestros problemas y los exhibe de una manera jocosa para que las presiones cotidianas no nos embarguen y demos un giro a las dificultades.