"2.Observa el punto de cambio entre dos respiraciones."(Osho el Libro de los Secretos, volumen 1)

in osho •  11 months ago

"...Cuando la respiración cambia de dirección de entrar a salir, y de nuevo cuando la respiración pasa de salir a entrar, en esos dos cambios, date cuenta.

Es la misma, pero con una ligera diferencia. El énfasis no está ahora en la pausa, sino en el momento de cambio. La espiración y la inspiración hacen un círculo. Recuerda, no son dos líneas paralelas. Siempre pensamos en ellas como en dos líneas paralelas: la respiración entrando y la respiración saliendo. ¿Piensas que son dos líneas paralelas? No lo son. La inspiración es la mitad del círculo; la espiración es la otra mitad del círculo.

Así que comprende esto: en primer lugar, inspirar y espirar crea un círculo. No son líneas paralelas, porque las líneas paralelas no se juntan en ninguna parte. En segundo lugar, la inspiración y la espiración no son dos respiraciones, sino una respiración. La misma respiración que entra, sale, así que debe de haber un giro dentro. Debe de girar en alguna parte. Debe de haber un punto en el que la inspiración se convierte en la espiración. ¿Por qué tal énfasis en el giro? Porque, dice Shiva,

Cuando la respiración cambia de dirección de entrar a salir, y de nuevo cuando la respiración pasa de salir a entrar, en esos dos cambios, date cuenta.

Muy simple, pero dice: date cuenta de estos giros y te darás cuenta de ti mismo, te realizarás.

¿Por qué el giro? Si sabes conducir, estarás familiarizado con las marchas. Cada vez que cambias de marcha, tienes que pasar por la marcha neutra, el punto muerto, que no es una marcha en absoluto. De la primera marcha pasas a segunda, o de segunda a tercera, pero siempre tienes que pasar por el punto muerto. Ese punto muerto es un punto de cambio. En ese punto de cambio, la primera marcha se vuelve la segunda, y la segunda se vuelve la tercera. Cuando tu respiración entra y gira para salir, pasa por el punto muerto; de otra forma no puede girar para salir. Pasa por el territorio neutro.

En ese territorio neutro no eres ni un cuerpo ni un alma, ni físico ni mental, porque lo físico es una marcha de tu ser y lo mental es otra marcha de tu ser. Vas pasando de marcha a marcha; sin embargo, has de tener una marcha neutra, un punto muerto, en el que no eres ni cuerpo ni mente. En ese punto muerto, simplemente eres: eres simplemente una existencia: puro, simple, sin cuerpo, sin mente.

Por eso se pone el énfasis en el giro. El hombre es una máquina; una máquina grande y complicada. Tienes muchas marchas en tu cuerpo, muchas marchas en tu mente. No eres consciente de tu gran mecanismo, pero eres una gran máquina. Y es bueno que no seas consciente; de otra forma te volverías loco. El cuerpo es una máquina tan grandiosa que los científicos dicen que si tuviésemos que crear una fábrica semejante al cuerpo humano, se necesitarían seis y medio kilómetros cuadrados de terreno, y haría tanto ruido que molestaría en ciento sesenta kilómetros cuadrados a la
redonda.

El cuerpo es un grandioso dispositivo mecánico; el más grandioso. Tienes millones y millones de células, y cada una de ellas está viva. De modo que eres una gran ciudad de unos sesenta trillones de células; hay aproximadamente sesenta trillones de ciudadanos dentro de ti, y la ciudad entera funciona muy silenciosamente, sin problemas. El mecanismo está funcionando a cada momento. Es muy complicado. Estas técnicas se relacionarán con muchos puntos del mecanismo de tu cuerpo y el mecanismo de tu mente. Pero el énfasis recaerá siempre en esos puntos en los que de
pronto no formas parte del mecanismo; recuerda esto. De pronto no formas parte del mecanismo. Hay momentos en los que cambias de marcha.

Por ejemplo, por la noche, cuando te duermes, cambias de marcha, porque durante el día necesitas un mecanismo diferente para la consciencia de estar despierto; funciona una parte diferente de la mente. Luego te
duermes, y esa parte deja de funcionar. Otra parte de la mente comienza a funcionar, y hay una pausa, un intervalo, un giro. Hay un cambio de marcha. Por la mañana, cuando te estás levantando de nuevo, se cambia de marcha.
Estás sentado en silencio, y de repente alguien dice algo y te enfadas; entras en una marcha diferente. Es por eso que todo cambia.

Si te enfadas, tu respiración cambiará de repente. Tu respiración se volverá irritada, caótica. Habrá un temblor en tu respiración; te sentirás sofocado. Todo tu cuerpo querría hacer algo, romper algo en pedazos; sólo así puede desaparecer el sofoco. Tu respiración cambiará; tu sangre adoptará un ritmo diferente, un movimiento diferente. Sustancias químicas diferentes tendrán que ser segregadas en tu cuerpo; todo el sistema glandular tendrá que cambiar. Te vuelves un hombre diferente cuando estás enfadado.

Hay un coche parado... Tú lo arrancas. No pongas ninguna marcha; déjalo en punto muerto. Dará tirones, vibrará, temblará, pero no se puede mover; se calentará. Por eso, cuando estás enfadado y no puedes hacer nada, te calientas. El mecanismo está listo para correr y hacer algo, y tú no lo estás haciendo: te calentarás. Eres un mecanismo, pero, por supuesto, no sólo un mecanismo. Eres más, pero el «más» hay que encontrarlo. Cuando entras en alguna marcha, todo cambia en tu interior. Cuando cambias de marcha, hay un giro.
Shiva dice:

Cuando la respiración cambia de dirección de entrar a salir, y de nuevo cuando la respiración pasa de salir a entrar, en esos dos cambios, date cuenta.

Sé consciente del momento del cambio. Pero es un momento muy corto; será necesaria una observación muy minuciosa. Y no tenemos ninguna capacidad de observación; no podemos observar nada. Si te digo: «Observa esta flor; observa esta flor que te doy», no podrás observarla. La verás por un solo momento, y luego comenzarás a pensar en otra cosa. Puede que sea sobre la flor, pero no será la flor. Puede que pienses acerca de la flor, sobre lo bella que es: entonces te has movido. Ya no estás observando la flor; tu campo de observación ha cambiado. Puede que digas que es roja, que es azul, que es blanca...; entonces te has movido. Observación significa permanecer sin ninguna palabra, sin ninguna verbalización, sin que nada bulla por dentro; simplemente permanecer con lo observado. Si puedes permanecer con la flor durante tres minutos, completamente, sin ningún movimiento en la mente, sucederá: la beneficencia. Te realizarás.

Pero no somos observadores en absoluto. No somos conscientes, no estamos alerta; no podemos prestar atención a nada. Simplemente vamos saltando. Esto forma parte de nuestra herencia, de nuestra herencia de monos. Nuestra mente es simplemente el desarrollo de la mente del mono, de modo que el mono sigue adelante. Sigue saltando de aquí para allá. El mono no puede quedarse quieto. Por eso Buda insistió tanto en simplemente sentarse sin ningún movimiento, porque entonces a la mente de mono no le está permitido hacer lo que quiere.

En Japón tienen un tipo particular de meditación que llaman Zazen. En Japón, la palabra «zazen» significa, simplemente, sentarse sin hacer nada. No se permite ningún movimiento. Uno se sienta como una estatua: muerto, sin moverse en modo alguno. Pero no hay necesidad de sentarse como una estatua durante años seguidos. Si puedes observar el giro de tu respiración sin ningún movimiento de la mente, entrarás. Entrarás en ti mismo o en el
más allá interno.

¿Por qué son tan importantes estos giros? Son importantes porque, al girar, la respiración deja que vayas en una dirección diferente. Estaba contigo cuando entraba; estará de nuevo contigo cuando salga. Pero en el momento del giro no está contigo y tú no estás con ella. En ese momento, la respiración es diferente a ti, y tú eres diferente a ella: si la respiración es vida, entonces estás muerto; si respirar es tu cuerpo, entonces eres no-cuerpo; si respirar es tu mente, entonces estás sin mente... en ese momento.

Me pregunto si lo has observado o no: si paras tu respiración, la mente se para de repente. Si paras tu respiración ahora mismo, tu mente se parará de pronto; la mente no puede funcionar. Una interrupción repentina de la respiración, y la mente se para. ¿Por qué? Porque están separadas. Sólo la respiración en movimiento está unida a la mente, al cuerpo; una respiración inmóvil está separada. Entonces estás en punto muerto. El coche está funcionando, está arrancado, el coche está haciendo ruido -está listo para avanzar-, pero no tiene metida ninguna marcha, de modo que la carrocería
del coche y el mecanismo del coche no están unidos. El coche está dividido en dos. Está listo para moverse, pero el mecanismo del movimiento no está unido a él.

Lo mismo sucede cuando la respiración da un giro. No estás unido a ella. En ese momento, puedes tomar conciencia fácilmente de quién eres. ¿Qué es este ser? ¿Qué es ser? ¿Quién está dentro de esta casa del cuerpo? ¿Quién es el amo de la casa? ¿Soy sólo la casa, o hay también un amo? ¿Soy sólo el mecanismo, o alguna otra cosa permea también este mecanismo? En ese intervalo de giro, dice Shiva: date cuenta. Dice que simplemente seas consciente del momento de giro, y te conviertes en un alma realizada."Osho el libro de los secretos, volumen 1.

Pueden encontrar mas información y los métodos de meditación de Osho en el Libro de los Secretos que contiene 6 volúmenes y en el Libro Naranja, el autor de ambos libros es Osho.

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