PUENTE MACUTO
Para llegar al Cerro El Manzano, ubicado al Sur de la ciudad de Barquisimeto, debes atravesar un puente de estructura metálica llamado Puente Manzano, el cual se eleva por encima del Río Turbio. Colocar acá el artículo del Río Claro y Turbio. Es lo que une a la ciudad con el lado sur de esta; y se concentran 4 parroquias del municipio Iribarren. Tres de ellas no en toda su extensión, como lo son las parroquias: Catedral, Concepción y Juan de Villegas. La cuarta es Juares, a diferencia de las tres primeras, esta, si en toda su extensión.
Interesante, ¿cierto?. Pero como todo tiene su historia, les contaré la de este.
La falta de mantenimiento del puente en el año 1999 ocasionó la caída del mismo, tras unos fuertes aguaceros que se sucedieron durante todo el día, ya contaba con cerca de 50 años de construido. En lo personal, ese día fui a buscar a mis hijos al preescolar en un viejo jeep marca Nissan que tenía, el cual se accidentó tras haberlo pasado. Me detuve y como era de mecánica sencilla, logré repararlo y llegar a mi casa, almorzamos y dejé a los niños con mi mamá, me cambie de ropa pues estaba toda emparamada y regresé al trabajo, obviamente lo hice en transporte público.

Puente Macuto, entrada desde la ciudad de Barquisimeto
En aquel entonces existían unos autobuses llamados Ruta Social, recuerdo que venía casi solo y cuando pasamos el puente sentí las vibraciones del mismo, el Río Turbio venía con una furia que nunca antes había visto.
Al llegar al trabajo, los compañeros se dirigieron a mí, informándome que se había caído el puente, yo pensé que me estaban echando broma, pues andaba en botas de goma y con una chaqueta de cuero para el resguardo de la pertinaz lluvia que caía sobre la ciudad. Solo al llegar al pequeño televisor que se mantenía prendido, pude ver que no era ninguna broma, se había caído el puente. Inmediatamente llamé a mi mamá, en aquella época, no se contaba con la bien ahora difundida telefonía celular, le explique que hoy iba a ser imposible subir a la casa y mi preocupación eran los niños. Me tranquilizó, me dijo que estaban bien, que ella se encargaría.
Eso fue un día viernes en horas de la tarde. Me quede en casa de mi papá y al día siguiente, hice una compra de más o menos comida suficiente porque obviamente la situación no sería solucionada de una vez por las autoridades. Al llegar a la maraña de hierros que quedo del puente, estaban montando a la gente en unos gigantes carros del ejército, el cual subió por un camino que desconocía, pero que por lo menos me dejó del otro lado del puente para llegar después a mi casa y reunirme con mi bien más preciado, mis hijos y mi mamá. Fueron momentos tristes y de zozobra.
Algunos medios señalan que ese día se cayeron tres puentes más en el estado Lara, pero no recuerdo que haya sido del todo así. Sin embargo, si recuerdo el rescate de un menor de edad, que por estar viendo como estaba el río, cayó al agua, lo rescataron con un helicóptero. Lamentablemente también hubo pérdidas humanas, el caso de una pareja que quedó atrapada a la mitad del puente cuando este colapso, el carro donde se desplazaban quedo bajo las dos gigantes alas de concreto y el amasijo de hierro.

Puente sobre el Río Turbio, luego de su caída. Fuente: https://soylarense.com
Parece increíble, pero luego que pasaron las lluvias, el Río se convirtió en un hilo que permitía su paso a pie entre los escombros y la colocación de un puente de guerra provisional. Mientras, construían el nuevo puente, de hecho fue muy rápido. Algunos dicen que hubo saqueos, nada más falso, la población estaba tensa, pero nunca hubo tales saqueos de los que se hablan. Lo que si es cierto, es que ante este tipo de situación, se hace necesario el mantenimiento preventivo de las orillas de ríos, para evitar se repitan situaciones como esta.
Otro importante dato que recuerdo me comentó el estimado vecino y amigo, Vicente Méndez, pisatario del Cerro El Manzano, es que el Río Turbio era pasado antiguamente a pie, y les estoy hablando de aproximadamente 60-70 años atrás. No existía puente que uniera la ciudad de Barquisimeto con el Cerro Manzano. Las personas, se quitaban los zapatos o alpargatas, se arremangaban los pantalones hasta una altura donde no se mojaran y pasaban el río. Lo hacían para trasladar mercancías en mulas a la ciudad para su comercialización en el mercado y adquirir con ello, productos que no se producían en el campo.
Si el río estaba crecido, pues ni modo, se quedaban de aquel lado de la orilla. Años después, colocaron una suerte de cable que unía las dos orillas y sobre una plataforma flotante tiraban del cable, para el desplazamiento de esta sobre el agua. Esto tenía un costo, pero las personas evitaban mojarse y llegar con la carga secos a la ciudad. Pero esto si no lo viví.






