Hola amiga @sariana, esa pericia de jubilarse de clase fue realmente un acto de mala conducta, así que tuvieron su justa retribución jajajaja; seguro fue la primera y última vez jejejeje.
La segunda experiencia fue una lección de vida, gracias a Dios siempre tenías compañía y unos padres responsables de los actos de sus hijos, esto se llama "ser responsables, pendientes de sus hijos".
Saludos cordiales y exito.
Hola querida amiga, gracias por leer y comentar.
En efecto nos tocó el castigo correcto que nos ha durado toda la vida jajaja, ni solos ni acompañados lo volvimos a intentar.
A Dios gracias conseguimos a un hombre de buen corazón y tuvimos la dicha de tener a unos padres preocupados en todo momento.
Gracias por pasar!
Bendiciones.