Yo nunca, hablé con el señor que regaba las matas, para decirle nada, lo saludaba y ya, con Dios si conversé y le pedí que me ayudara para mudarme y eso fue lo que hice, mudarme. Entiendo perfectamente esta situación porque la he vivido y de verdad que es muy molesto... Qué bueno que oraste y Dios te escuchó y no tuviste que discutir, tendré que aplicar esa si llega a pasar de nuevo, porque yo ya no tengo deseo de discutir... Bendiciones amiga...
Bendiciones para ti.
Feliz noche.