Bueno, en realidad, el hombre nunca estuvo solo... Solamente no tenía la ayuda idónea que necesitaba.
Creo que todo en exceso es malo, y de esto no escapa la soledad. Hay momentos en los que la soledad es indispensable (Jesús se retiraba siempre para orar solo) pero son momentos y no toda una vida.
Muchas bendiciones y éxitos en este concurso.