Comparto su visión de que la obra de Dios nos demuestra que debemos estar acompañados, pero no por esa razón debemos soportar a nuestro lado a personas que solo nos causan malestar, que no nos respetan para nada. Jesús dijo una vez a sus discípulos que donde no fuesen bien recibidos sacudieran sus sandalias y se marcharan; o sea, no es agradable estar con personas que solo saben agredir... Muchas gracias por su participación, amiga. Saludos.