Como suele suceder, su ejemplo de la ficción es de menor gravedad que el de la vida real, ya que su hermano fue acusado, por envidia de hechos que no había cometido, debido a las malas intenciones de alguien con estudios superiores. La envidia, por su naturaleza, es difícil considerarla como positiva, sin embargo, lo único cierto es que debemos tomar precauciones para que este sentimiento no se convierta en una obsesión que, a la vez, se traduzca en malas intenciones. Nuestros planes tienen que asumirse sin que medien segundas intenciones... Agradecido por su participación en este reto, amiga. Un gran saludo.
Asi es Sr Amilcar, la envidia es muy mala tanto que puede llegar a perjudicar a una persona por maldad.
Saludos y gracias por su amable comentario.