El control de nuestras reacciones es esencial desde todo punto de vista, y mucho, muchísimo más, cuando se es profesor universitario. Lo mejor es siempre evitar los estallidos emocionales, las intempestivas emociones que en nada ayudan a la resolución de la situación. Retirarse hacia otros escenarios para evaluar desde la distancia lo que sucede es una buena estrategia. Al igual que usted, solo me detengo a dar consejos o lineamientos morales a quien tiene la disposición de escuchar y ponerlos en práctica. Si no es así, simplemente me despreocupo de eso. Éxitos, amigo. Un gran saludo.