El verdadero amor a los demas comienza por el amor propio. Seamos animadores de nuestro yo. Prohibido dejar de creer que podemos. ¡Sí se puede!
El verdadero amor a los demas comienza por el amor propio. Seamos animadores de nuestro yo. Prohibido dejar de creer que podemos. ¡Sí se puede!