Tus anécdotas pintan el retrato perfecto de una madre que equilibraba disciplina con amor incondicional desde esa chola búmeran que hacía blanco certero (hasta con repetición garantizada para tu hermano escurridizo), hasta la sabiduría en frases como "el que tiene hijo no muere ahíto" que hoy resuenan con nueva profundidad en tu rol de padre.🥹
Así era exactamente, una conjugación de férrea disciplina con mucha ternura y amor para logra excelentes resultados. Creo que debemos volver a esos tiempos. Gracias por sus atinados comentarios, amigo. Saludos...