Hola, amigo. Sin duda, siempre hay días ajetreados y también días muy tranquilos. Lo importante es que disfrutes de tu día a día y te enfoques en tu negocio de venta de frutas y en tu interés por los arrozales, aunque hoy no hayas podido ir a verlos con tu madre.
Me entristece saber del fallecimiento de tu amigo del pueblo, pero sobre todo, sigue viviendo tu vida con propósito y con el deseo de superarte.
La experiencia de tu tío plantando palmas aceiteras es invaluable, ya que sin él no se puede realizar ese trabajo.
Te deseo mucho éxito.