Estupendos microcuentos. Hasta los puntos suspensivos son escalofriantes.
Es lindo saber que el lobo quería ser músico, debió haber elegido un instrumento de cuerdas y quizás no hubiese sido el malo de las historias, jajaja
Suerte en el concurso. Saludos fraternos!
El lobo quería aprender a tocar la flauta, pero comprobó que no basta con soplar para alcanzar las sensibilidades del arte; por eso se fue e hacer lo que mejor sabe. Pero en verdad que con un instrumento de cuerdas al menos cualquier sonido hubiese salido... Gracias por sus palabras.