Conociendo a la poesía. O una divagación sobre su importancia . Periplos, Revista de Arte y Literatura. N° 3

in equipocardumen •  10 months ago 

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Conociendo a la poesía. O una divagación sobre su importancia / @ficciones*


Preludio


Hay quienes dicen, como Platón pensaba de las ideas, que ya todo está escrito; mas cada quién lo escribe a su manera. Con su propia letra como quien dice. Allí difiero. La relatividad no estaba escrita, la cuántica y la cosmología tampoco.

¡Aún no se ha escrito un poema en la Luna!

En un universo en expansión… resumir la poesía a un planeta y a un tiempo no es ninguna justicia. Resumirla al hombre, menos todavía.

I


Vaya que vivimos en un mundo particular, uno en el cual las principales disciplinas humanas son miradas con sospecha. Pero no cualquier sospecha, ya que en efecto así debe mirarse en la vida, sino una cuyo fundamento está en el prejuicio, la falacia, la costumbre...

Observemos a la ciencia que, por ejemplo, a pesar de sus métodos y avances, aún sigue siendo desacreditada o ignorada cuando la misma colisiona con las concepciones, costumbres y creencias de cada uno. La filosofía, el arte de razonar, no ha tenido una mejor suerte, y, en mi opinión, a esta le va aún peor: «La filosofía ha muerto», dijo uno de los más prominentes científicos de este siglo y el pasado; hoy día es considerada por muchos como disciplina antigua, y locos: aquellos que la practican.

Me pregunto… ¿Qué podrá esperarse entonces de la poesía?
En las dos disciplinas antes mencionadas resulta fácil identificar las ventajas que brindan al mundo práctico —sobre todo en la primera, por supuesto, la ciencia—; la filosofía se acerca un poco más a ese otro mundo, a ese reino del espíritu y de las cosas sublimes; sin embargo, los beneficios que provee el conocimiento filosófico son muchos y también pueden ubicarse dentro del mundo de lo práctico. La poesía, en cambio…, pertenece únicamente al mundo del espíritu, por tanto, solo quienes no sean indiferentes a este encontrarán en ella algún valor.

II

El mundo práctico


Vivimos en el mundo (o en el tiempo) del «hombre práctico». Se sale a la calle y ese es el mundo que vemos, o que al menos pareciera que ve la mayoría. Uno en el cual un bien material inmediato, dinero, alimento, placer (placer…), es casi siempre el ponderador de las decisiones que se toman.

Como bien identificaba Russell en Los problemas de la filosofía, aun cuando todas las necesidades materiales de la sociedad sean satisfechas, aun cuando en el mundo la salud, la alimentación y la paz se hayan impuesto sobre sus contrapartes, faltará todavía mucho camino que recorrer para alcanzar la «sociedad estimable». La naturaleza humana se caracteriza por su inconformidad, su duda, su curiosidad, sus ansias de exploración… No solo en lo concerniente al territorio físico, sino a ese otro, inmediatamente más extenso y complejo, al de lo sublime y etéreo.

Hay momentos en que, incluso para el sereno ojo de la razón, el mundo de nuestra trágica humanidad puede tener la apariencia de un infierno, pero la imaginación del hombre no es Caratis para explorar con impunidad todas sus cavernas. ¡Ay!, la torva legión de los terrores sepulcrales no se puede considerar como completamente imaginaria, pero como los demonios, en cuya compañía Afrasiab hizo su viaje por el Oxus, tienen que dormir o nos devorarán…, hay que permitirles que duerman, o pereceremos.

EDGAR A. POE, El entierro prematuro


Podemos apreciar como Poe ilustra intensamente ese sentimiento aquí tratado. Incluso, aconseja explorarlo con sumo cuidado… ¡El hombre no es Caratis!, para explorar libremente cielos, abismos y vacíos. Poe, como muchos otros, desoyó su propio consejo. Las ansias de entender, los espejismos existenciales…, dan lugar a interrogantes que solo hallan respuesta en ese otro mundo; el de la psique, el del espíritu.

III


¿Cuál es la utilidad del rosado?,
¿del anaranjado y púrpura amanecer?
¿O del también púrpura crepúsculo, de aquella tarde que cada uno guarda en su recuerdo?

Del gato, regio, que escucha un monólogo
mientras se estira en el techo de aquel viejo carro.

De esa imagen del mar calmo, muy obscuro,
del que nace una, ora lejana, ora cercana, luz de peñero de pescador.

De ese dolor que se expresa a gritos desde una sonrisa,
o del brillo de la risa que se asoma, como viniendo desde otro plano dimensional, en unos ojos tristes.

Del acto de encontrar un manuscrito, no las líneas de este, en una botella en algún mar.

De la luz de la vela en el centro de una piscina vacía,
en la que jóvenes se reúnen a leer...

Analizando determinísticamente podríamos decir que el solo hecho de contemplar cualquiera de estos paisajes será manantial de infinitos efectos. Por ende, tal como el aleteo de una mariposa en la teoría del caos, estos poseen implicaciones futuras inimaginables.

Es decir, a saber sobre qué o cómo sería el mundo sin las epopeyas homéricas, sin los cantos de los héroes de Ossian. Ejemplos que son especialmente interesantes por haber dado lugar, cada uno, a toda una mitología.

La mariposa se convirtió en pterodáctilo, y los efectos de su aleteo los dejo a la imaginación de cada uno. Sabemos que somos su resultado.

Por otro lado, los inmortales de Borges poseen a su vez otra interesante visión. Estos, con razón, analizan los hechos como finalmente indiferentes:

El pensamiento más fugaz obedece a un dibujo invisible y puede coronar, o inaugurar, una forma secreta. Sé de quienes obraban el mal para que en los siglos futuros resultara el bien, o hubiera resultado en los ya pretéritos... Encarados así, todos nuestros actos son justos, pero también son indiferentes».

JORGE L. BORGES, El Aleph

Sin embargo, no se puede olvidar que estos se fundamentaban en el marco referencial de un tiempo infinito… Para el fugaz y efímero hombre la situación es completamente distinta. El sensible, contemplador, perseguidor…, en los cielos y abismos que se dejan entrever en esos paisajes, sabe que puede encontrar un sentido. ¡El sentido es la búsqueda!, por eso él, tal como Poe, Ramos Sucre, Baudelaire, Mariño Palacio… hicieron en sus tiempos, seguirá explorando.

IV


La poesía simplemente aparece, nos alcanza tal cual rayo. Y, así como tan difícil debe ser olvidarse del impacto de un rayo, igualmente lo es el dejar de observarla y sentirla una vez que esta nos ha tocado. Sobre esto, el poeta Rafael Cadenas expone:

En realidad no sabemos lo que es la poesía, pero la reconocemos cuando aparece, sea en el vivir, sea como escritura (...) A veces, paradójicamente, no está en el poema.

«Sea en el vivir, sea como escritura», allí está el impacto. Cuando te toca, comienzas a ver con otros ojos en ese vivir. Pensé en metaforizar esta idea mediante el mirar: el ver todo como con gafas. Pero no, no son gafas, más bien es la ausencia de estas. Nacemos y vamos recogiendo lentes, vamos aprendiendo y adoptando costumbres y valores que muchas veces confunden nuestra visión. La complejizan. La poesía llega a despojar de esos lentes: a enseñar a mirar esencialmente.

Cuántas veces para ellos llega como un importuno
lo que a ti te da una noche de continuo cavilar:
esa palabra perdida que no interesó a ninguno
y esos dolores pequeños que a nadie hicieron llorar.

Ellos no sienten la pena de las dos de la mañana,
cuando entramos a una calle, buscando un fugaz placer,
y de pronto, por el hueco de alguna pobre ventana
llega a nosotros un ruido de máquina de coser…

ANDRÉS ELOY BLANCO, Paráfrasis del poeta

Sirvan estos versos de Andrés Eloy para ilustrar esos momentos del vivir que nos transportan a otro lado, a ese lugar sin nombre del que tanto se ha intentado hablar en las letras que preceden.

***

Epílogo


La sonda espacial Voyager 1, la cual se encuentra viajando en el espacio interestelar, lleva en su interior un disco de oro que contiene imágenes, fotografías y canciones sobre el planeta tierra y su cultura, con el objeto de que sea encontrada e interpretada en algún momento por alguna especie extraterrestre. Tal cual mensaje en «una botella en el océano cósmico».

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Los sonidos de la tierra. Fuente

Pasarán más de 40 mil años antes que esta siquiera se acerque a la estrella más cercana. Podrían pasar mil millones de años antes que sea encontrada o bien podría nunca serlo.

Los escogidos para enviar este mensaje consideraron al arte como uno de los aspectos más característicos y dignos de comunicar de la humanidad. Sus imágenes, su música…, su psique, su poesía.


Poetizando para la revista Periplos,

@ficciones

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*@ficciones. Soy un apasionado por la literatura, la filosofía y la ciencia, para quien la escritura tomó una nueva dimensión en su vida tras conocer Steemit hace más de un año. Escribo cuentos, poesía, difusión científica y una que otra divagación filosófica o poética. La naturaleza del espacio y el tiempo, y sus implicaciones, suelen ser la fuente de alimento de las ficciones que escribo.

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Muy valioso tu trabajo. El apartado III fue mi preferido. Ese poema está hermoso. Es filosofía en la poesía o poesía filosófica. Como miembro de @equipocardumen. Te doy las gracias por dedicar tu tiempo para escribir este interesante post. Un abrazo.

·

Muchas gracias por tus palabras @solperez. Desde siempre he tenido contacto con la poesía pero no es sino hasta hace poco que comencé a vivirla y entenderla de un modo totalmente distinto. Poesía filosófica y quizá hasta científica... Puede existir un grato territorio para explorar allí.

Valioso ensayo (lo de "divagaciones" viene muy bien a propósito del género textual) sobre la poesía, @ficciones. Particularmente, me gustó, al igual que a @solperez, el apartado III; en él formulas, de un modo muy poético, relevantes interrogaciones, a través de imágenes muy reveladoras. También me gustó tu reflexión asentada en Cadenas. A propósito de lo que dices hacia el final: "La poesía llega a despojar de esos lentes: a enseñar a mirar esencialmente.", me venían los poemas-dichos de Cadenas en Memorial: "El que enseñó a leer a los ojos / borró el paraíso", "Tengo ojos, / no puntos de vista". Acompaño tu criterio: una poesía del vivir, no sujeta, obviamente, al sentido "práctico", abierta a la ambigüedad y la sugerencia. Saludos.

·

Grandísimo y valiosísimo aporte el que haces al 'ensayo' @josemalavem. Muy agradecido por ello. «El que enseñó a leer a los ojos...» ¡justamente en el punto!

Realmente fueron muchas las interrogantes que surgieron mientras lo escribía. ¿Habrá poesía aún cuando el hombre no esté allí para leerla, para escribirla? ¡Un fuerte abrazo! Saludos.

D

Extraordinario trabajo sobre la poesía, @ficciones. Esta frase me encantó: "La poesía llega a despojar de esos lentes: a enseñar a mirar esencialmente." Un gran aporte para la revista Periplos de nuestro @equipocardumen.

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Gracias por tus palabras. Me halagan... Sí, realmente siento mucho esa frase, así me pasa, y, despues dede todo de eso se trataron esas divagaciones. De mi percepción de la poesía, a la cual creo que solo recientemente he empezado a conocer. ¡Un saludo y un abrazo!

Un maravillosos recorrido por algunos senderos definitorios de la poesia. Excelente recopilación de voces (Como el disco que lleva el Voyager 1); por suerte no tuvimos que esperar 40 mil años para leerlas (o si?).
Rescato la idea de la no inmanencia de la poesia en el poema; la poesía como una abstracción más sublime que trasciende nuestra existencia.
Un gran placer leerte, @ficciones.

Me gustan estas divagaciones tuyas,@ficciones, es bueno preguntarse por la utilidad de las cosas. En el caso de la poesía creo que su utilidad es que su existencia permite que seres sensibles la aprecien, la disfruten y la recreen.Hay un gozo espiritual en el disfrute de la poesía así como hay un disfrute ante la belleza que no solo surge de la contemplación si no que la poesía también va en el espíritu de quien la aprecia que al final es una suerte de empedernido optimista (tanto el poeta, como quien lo lee) que logra un angulo para apreciar la belleza desparramada por allí entre las alas de los pterodactilos, de las mariposas y las fauces de una araña que devora a un mosquito.