SU MEJOR VIDA, AHORA.
Buenas tardes hermanos y amigos de steemit , agradecido a Dios por su amor infinito y misericordia que se renueva cada día de nuestras vidas, en este día nuevamente quiero compartir un estudio que ha sido de mucha bendición para mi vida y espero que sea también para la suya.
SU MEJOR VIDA, AHORA
Reavive el fuego
¿Alguna vez se ha sentido que ha estado enfriándose hacia las cosas de Dios? Es decir, ¿Que la Biblia ya no significa tanto como antes, que ya no se levanta tan temprano toma tanto tiempo para orar, que asistir a la iglesia es algo esporádico, que sus ofrendas han ido disminuyendo en casi nada, que en realidad ya no le interesa nada de eso, sino que ahora está más interesado en cosas materiales y seculares que en las espirituales?
Si se descuida verá que esta época sensual y materialista en que vivimos lo abrumará y sin darse cuenta, su vida cristiana se habrá diluido. Su relación con Dios estará muy distante, no tan cerca como antes y todo será muy distinto. Pero ud no habrá intervenido en esa decisión, simplemente sucederá, ¿Sabe por qué? ¿Cómo llegó a estar ahí? ¿Sabe dónde se encuentra? ¿Qué dice de su relación con Dios?
A menudo muchos descubren su frialdad hacia lo espiritual y no saben por qué. O dejan de interesarse y se excusan diciendo: “mira, quizás a esta altura soy más grande o que en estos días estoy bastante ocupado con mis negocios, mi familia, mis hijos o lo que sea”. Lo cierto es que el fuego de su alma ya no es como llama, sino como rescoldos humeantes.
Algo ha sucedido. ¿Qué sucedió? ¿Por qué sucedió? Busque 2ª Tim 1:1-11 lo que le sucedió al joven Timoteo, puede sucedernos a nosotros. Él era un pastor joven, pero lo que le sucedió, le puede suceder a cualquier persona.
“Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús, 2 a Timoteo, amado hijo: Gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y de Jesucristo nuestro Señor. 3 Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día; 4 deseando verte, al acordarme de tus lágrimas, para llenarme de gozo; 5 trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también. 6 Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. 7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. 8 Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios,
9 quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos, 10 pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio, 11 del cual yo fui constituido predicador, apóstol y maestro de los gentiles”.
El trasfondo de lo que ocurría era éste: Ésta fue la última epístola que escribió Pablo por el año 67 d.C. 30 años después de haber resucitado y de haber regresado a su Padre. Pablo escribió en una mazmorra (prisión subterránea) romana a Timoteo porque deseaba animarlo. El propósito de ésta epístola fue precisamente para eso, porque sabía dónde estaba, dónde había estado y lo que enfrentaba. El apóstol Pablo sabía que su tiempo era corto, pocos años después de escribir esta carta, fue degollado por el gobierno romano. Asi que era un tiempo crucial, muy decisivo en la vida del apóstol Pablo y también en la de Timoteo, ya que Timoteo había viajado con él por años y habían ido de un lugar a otro estableciendo iglesias y predicando el evangelio.
Timoteo había aprendido mucho de él y dependido de él. Y ahora era pastor de la iglesia en Éfeso. En 1ª Tim 1:2-3 dice “a Timoteo, verdadero hijo en la fe: Gracia, misericordia y paz de Dios nuestro Padre y de Cristo Jesús nuestro Señor. 3 Como te rogué que te quedases en Éfeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina”. Así que era pastor ahí. El apóstol Pablo sabía que su tiempo era corto, que pronto partiría al ser ejecutado, por lo que era un momento crítico. Él vio algo, percibió algo en Timoteo que necesitaba corregirse y le escribía con el fin de alentarlo.
Desde que ud creyó en Cristo, ¿Sigue ud tan fogoso por las cosas de Dios, sigue siendo tan entusiasta, tan celoso, le emociona su relación con Cristo como al principio? Alguno puede decir: “con el paso del tiempo todo se calma”. Pero el Cristo que está en ud no ha cambiado, el Espíritu Santo y su labor no ha cambiado. Ahora hay más trabajo que antes. ¿Por qué debe apagarse la llama ardiente y devocional por Cristo? No hay razón alguna.
A medida que avanzamos en éste pasaje notemos que el apóstol Pablo no está diciendo: “pobrecito Timoteo, lamento mucho lo que le sucede”, no, más bien lo desafía. Porque Dios quiere que siga ardiendo el fuego en su vida hasta que muera.
Ahora bien, si Dios no cambia, si la vida cristiana es lo que decimos, si el mensaje del evangelio lleva al hombre desde la tierra hasta la gloria en donde Reina el único que puede perdonar pecados y dar la salvación eterna, si el cielo es nuestro futuro hogar y estaremos en la presencia de Dios cara a cara. ¿Por qué ha de irse apagando ese fuego? Sólo porque lo permitimos. Veamos ¿Qué sucedió? ¿Qué evidencias hay en nuestra vida? Y ¿Cómo corregirlo?
Primero: Saber que el fuego de la devoción a Cristo puede morir
Generalmente no es algo inmediato, es un engaño gradual de satanás al hacernos pensar: “no necesitamos nada de eso, en realidad no tengo que asistir a la iglesia cada domingo, ofrendar sólo cosas que a mí me agraden”. Y ¿Sabe que sucede? En breve ese fuego será cenizas. No es que ud se vaya a perder, sino que el fuego se extingue, la llama se apaga, algo sucede en su vida. Entonces surge una pregunta:
¿Cómo lo detectamos? Una de las primeras cosas al comenzar a enfriarnos es “Descuidamos la Palabra de Dios”. Escuche, gracias a Dios por todos los que traen su Biblia a la iglesia los domingos, hay personas en la iglesia que la visitan por primera vez y no traen Biblia. Pero los cristianos que traen la Biblia a la iglesia, reconocen su importancia en sus vidas. Frase: “Como leña para el fuego es la Biblia para el creyente”. No podemos vivir sin ella, no habrá ninguna llama en nuestro fogón si no le ponemos leña.
¿Ud lee la Biblia todos los días? ¿Pone excusa de que está ocupado? Escuche una evidencia de que su fuego comienza a pagarse es que ud se aleja de la Palabra de Dios. No es que ud decida no leer la Biblia, lo que sucede es que ud se ocupa en muchas otras cosas
Segundo: Se afecta nuestra vida de oración
Ud todavía ora, pero hay una gran diferencia. Ud habla con Dios igual que siempre, pero en vez de sentir que Dios lo escucha, que se comunica y que Dios está actuando en su vida, es como si sus palabras solo estuvieran flotando en el aire sin ninguna dirección, sin esperar ninguna respuesta.
Tercero: La asistencia a la iglesia es esporádica
Si tiene ganas va, si llueve no va, si oye que ha habido algún corte de ruta en el camino no va, etc. En otras palabras siempre podemos tener a mano un pretexto para no ir. Pero en realidad el problema es que el fuego y la devoción por Cristo, no por la iglesia, sino por Cristo, ha empezado a menguar.
Cuarto: Se ofrenda y se diezma ocasionalmente
Al comenzar a apagarse el fuego, la ofrenda también comienza a disminuir. Es porque no nos preocupa mucho, y en nada nos afecta en lo personal, no pensamos en ofrendar para llevar el evangelio a todo el mundo. Solo pensamos, “no creo que pueda ofrendar esta semana”. Escuche, ¿Sabe quién le dio el trabajo? No fue una persona, Dios mismo se lo dio. ¿Quién le dio salud para trabajar? No fue el doctor, Dios se la dio. ¿Quién le dio los ojos para ver, nariz para oler, boca para hablar, piernas para caminar, manos para usar? Todo lo que tenemos proviene de Dios. Entonces, ¿Por qué no podemos ofrendar? Porque algo afectó nuestra forma de pensar y nuestro ser ha ido enfriándose.
Quinto: Comienza la Condescendencia
(Acomodarse a gusto y voluntad de alguien). Decimos: “no hay nada de malo en esto que hago, en realidad todos somos normales, todos somos tentados y todos nos cuidamos de no hacer esto, aquello o lo demás. Y por eso comenzamos a acomodar a nuestro gusto, creencias firmes y básicas, y las defendemos ante los otros, si es necesario. Empezamos a decir: “Bueno después de todo vivimos en otros tiempos, la sociedad es muy distinta, el ambiente es muy distinto”. Así que al comenzar a condescender, naturalmente después viene lo siguiente:
Sexto: Ponerse a la defensiva por la manera de vivir.
Es posible que alguien nos diga: “Antes te veía todo el tiempo en la iglesia, pero ahora ya no te veo tanto”. Y contestamos: “Es que para ser creyente no es necesario ir tanto a la iglesia”. Así nos ponemos a la defensiva y en verdad nos deslizamos hacia el enfriamiento del fuego del Espíritu.
Septimo: Comenzar a perder el gozo.
No habrá gozo alguno en la vida de la persona. En otras palabras, al deslizarnos en nuestra relación con el Señor, el fuego, el deseo, la devoción y esa sensación de paz, de gozo, de felicidad, de confianza, de seguridad…
…y de contentamiento, se esfuma. ¿Qué sucedió? La inquietud y el temor los reemplazan. ¿Estaban antes? No, pero al hacer a un lado la Biblia, el fuego disminuye. Un fogón no se mantiene ardiente si no le ponemos mas leña. La Biblia es para la vida cristiana, lo que la leña es para el fogón. Si no lo avivamos se extinguirá, no se mantiene automáticamente, es decir, la vida piadosa no es automática. Es evidente que Pablo le decía aquí, cuidado, debes prestar mucha atención, porque sabía lo que le sucedería.
Octavo: Comienza la duda
Si alguien permite que el fuego se apague, en breve escucharemos y observaremos en su vida, que comienza a dudar. Es decir duda del poder de Dios, duda que conteste su oración, duda que Dios pueda sanar y también duda que Dios lo ame. Duda, duda, duda. Por eso Pablo le dijo a Timoteo: “Mira, Dios no nos ha dado espíritu de cobardía, ni de timidez, no tienes que dejarte intimidar por falsos maestros, te ha dado el poder del Espíritu Santo, de amor, de disciplina, de perseverancia, para hacer lo que el Padre te ha encomendado”. ¡Qué sensación de seguridad y aliciente para Timoteo!
Noveno: Descuido a las llamadas constantes del Espíritu Santo
Cada creyente en sí, tiene dentro a la Persona del Espíritu Santo. La responsabilidad del Espíritu Santo es dirigirnos a toda verdad, jamás nos engañará. Parte de su labor es dirigirnos, si ve que vamos en dirección errada, si pensamos algo incorrecto o hay peligro de caer en tentación, para que Dios los libre de ella. Su labor es dirigirnos y saber dónde estamos, tomarnos la temperatura espiritual, si todo esto que hemos hablado sucede en nuestra vida. Y si sucede, es seguro que nuestro fuego está apagándose
¿Cómo enfrentamos todo esto y reavivamos el fuego?
En el siguiente post lo veremos , por supuesto siempre con respaldo bíblico , nada de que a mi me parece o yo pienso , no no , acuérdense . Amados míos, no crean nada por el simple hecho de que les digan que es mensaje de Dios. Pónganlo a prueba primero, porque en este mundo hay muchos falsos maestros. I Juan 4:1 NBD
Dios los bendiga , que su paz , su amor , reine en sus corazones.
Ante todo lo que nos ofrece el mundo, debe estar antes el amor a Dios. El nos brinda espiritualidad que las cosas paganas no dan. Gracias por compartir.
Amèn , no solo ante todo lo que nos ofrece el mundo , sino ante todo, hasta nuestra propia vida , Por algo nos dijo , Amaras primeramente al Señor tu Dios con todo tu ser , con todo tu corazón y con toda tu alma . Gracias por comentar, Dios te bendiga.
Cuando descuidamos nuestra comunión con Dios comenzamos a apagar el fuego del Espíritu en nosotros, se vuelve común el pasar un día sin orar o dar gracias a Dios, cuando tengamos días así debemos reaccionar rápido porque mientras mas pase el tiempo así más difícil será volver a encender la llama!
Yo creo que, lo que está escrito en la biblia, se resume en, amor al prójimo y respeto hacia nuestros semejantes.
Como siempre buen contenido para levantar el animo.
La palabra de Dios (la Biblia) es viva y eficaz , por eso al leerla , estudiarla y ponerla en practica nos hace sentir vivos realmente , a pesar de los momentos o situaciones que nos rodean, gracias por comentar, Dios te bendiga.