Un amor sobre el cielo y la tierra Part I. (versión Emma)

in cervantes •  5 months ago



Fuente de la imagen editada



Nunca pensé que tendría que dejar atrás a todas las personas que quería, mis hermanas y mi madre que fue padre en casi toda nuestra vida; pero nada se podía hacer, tuve que salir de mi país antes de quedar encerrada allí por siempre.

Era la hermana mayor de 3 hijas, nuestro padre fue ejecutado por el ejército frente a nuestros ojos por oponerse a órdenes del régimen dictador para aquel tiempo. Aun puedo percibir el olor peculiar de la sangra correr por el suelo, una imagen que nunca pude quitar de mi cabeza, tan solo tenía 15 años de edad para ese entonces, pero de cierto modo tuve que ser la hermana protectora y hacerme valer de mujer fuerte aun sin ser mayor de edad. Mis hermanas dejaron de ir al colegio por la inseguridad de que los soldados fueran a arrebatarlas de nuestras manos, fueron momentos duros, las personas morían de hambre, y para poder sobrevivir las personas debían trabajar muchos turnos todos los días.

Yo, en mi caso, tuve la suerte no muy fortuita de poder salir del país con los ahorros que tenía mi madre junto a mi padre, pues antes de él morir se dedicaba a la herrería y era muy famoso por su buen trabajo y desempeño, tanto que con el tiempo pudo tener su propio negocio y obtener de estos beneficios en ahorros. Con el tiempo estuvo percibiendo los cambios del país en cuanto a la política y las intervenciones, fue en ese momento que en secreto, se hizo de un ahorro clandestino, del cual después de su muerte, fue lo que hizo posible que yo saliera del país, sin mi familia, pero con la certeza de poder surgir y volver una vez más.

Así fue, luego de la larga travesía en aquel bote durante varios días de viajes en el mar, llegue al extranjero donde pude con mucho esfuerzo estudiar y trabajar medio turno. Recuerdo que para ese entonces trabajaba en dos turnos de trabajo, uno en una pizzería en las tardes donde me permitían poder estudiar en mis ratos libres y con un horario flexible y otro de noche como mesera de un bar restaurante muy prestigioso. Podría decir que tuve mucha suerte, pero mi belleza física e intelecto haya sido el detonante para poder obtener dichos empleos y que los mismos pudieran cubrir mis gastos, ahorros y no estorbar mis estudios.

Pronto pude terminar la secundaria y descubrir mi interés por ser azafata, pues fueron muchas las veces que a la pizzería llegaban chicas con el uniforme de aeromoza, era comprensible verlas muy a menudo allí ya que cercano a pocos kilómetros se encontraba el aeropuerto. Me encantaba escuchar sus experiencias en sus diferentes viajes, a mis oídos y pensamientos se me hacia interesante, por lo que no dude en apuntarme para el curso que estaba poco de iniciar. Con el tiempo pude lograr aprobar el curso entero de azafata; para mi sorpresa ese mismo día de la graduación me habían contratado por mis buenas notas y desempeño, algo que me hizo recordar a mi padre quien se dedicaba a impartir clases extras de matemáticas al llegar de colegio mucho antes de su muerte. Esa dedicación y empeño por lograr los cometidos lo saque de él, lo extraño tanto como si fuese ayer cuando lo vi allí tirado sin respirar.

Me dirigí a toda prisa con mis zapatos de tacones bajos nuevos, un regalo que me hicieron mis compañeras por haber obtenido el contrato en la aerolínea, y me dispuse como loca y emocionada a caminar rápidamente hacia el aeropuerto para mi primer viaje. Mientras esperaba la luz peatonal al borde de la será, estaba muy emocionada por mi primer día de trabajo, que se me olvido llamar a mi madre para comentarle, por lo que quería llegar a tiempo antes de abordar y poder saber un poco de ella antes de darle las buenas noticias. Cruce rápidamente y gire la cabeza hacia mi derecha, sentía que alguien me observaba y así fue, pude percibir a un hombre muy guapo mirarme tras el parabrisas de su auto, muy elegante vestido de traje; parecía el típico hombre con dinero casado y con hijos seguramente. La verdad es que capto mi atención, pero si no estuviese tan emocionada por lo que actualmente pasaba en mi vida y por la prontitud que tenia de llegar a la aerolínea, podría haber observado un poco más.

Al entrar al aeropuerto lo primero que pude percibir era el sonido de la bocina haciendo el llamado a que faltaba solo 1 hora para abordar el vuelo al cual ya yo debía estar. A mitad de camino tuve un accidente de esos comunes que suelen pasar muy a menudo cuando se está de prisa; la verdad es que a mitad de camino tropecé con un señor que tenía un café instantáneo, el cual termino en mi camisa derramado por el choque, tuve que disculparme e ir rápidamente como pude, a una tienda a comprar otra; por nada del mundo podía ir a mi primer día de trabajo con el uniforme manchado, hecho que hizo además que se me imposibilitara llamar a mi madre antes de comenzar mi primer día de trabajo.

Pude llegar justo al cuarto de las aeromozas, todas me recibieron con cariño, muchas de ellas ya eran conocidas del curso o de la pizzería cuando iban a comer en grupo. Me sentí muy contenta y de cierto modo aliviada de que todo estuviese bajo control, el ambiente era acorde tal como lo pensé que sería, tal vez eso me atrajo a este mundo.

Ya estando dentro del avión, los pasajeros empezaron a abordar y nosotras amablemente atendiendo a todas sus necesidades y dando instrucciones antes de despegar. Da la casualidad que uno de esos pasajeros era la misma persona que mire de reojo al cruzar la avenida, pero no pude esta vez tampoco darle mucha atención pues fue uno de los últimos en subir para iniciar el despegue.

—Mira otra vez ese hombre está aquí— menciona una de mis compañeras, pude afirmar con ello entonces que se trataba de alguien importante, no dude en preguntarle sobre él.

— ¿Ustedes chicas, saben quién es él?

— ¡Claro! Si se trata nada más y nada menos que de un hombre millonario que vino a hacer negocios en la isla, es muy conocido por estos lados— me menciona mientras todas le miramos a él de reojo y riendo un poco. La verdad que no me era conocido, no estaba al tanto nunca ni de las noticias de espectáculo ni mucho menos de cazar millonarios o ver esos programas donde se hablaban de hombres con mucho dinero, no tenía el tiempo para eso.

— Disculpe, ¿podría ayudarme? — me pregunta un pasajero cercano al puesto de él al cual fui a ayudarle a quitarle el cinturón, se notaba algo nervioso, pero no más que yo por mi primer día y por lo extraño que iba mi día. Me pregunto donde quedaba el baño y lo acompañe hasta allí.

Una vez que atendí al pasajero me dispuse a regresar a mi puesto pero de camino pude notar que el hombre adinerado y hermoso estaba quejándose un poco, al acercarme para preguntar si estaba bien, pude observar que estaba dormido, en eso el avión comenzó a moverse bruscamente y a sonar las alarmas de turbulencia, yo caí al suelo pero sin hacerme daño alguno, entre todas ayudamos a los pasajeros a colocarse las mascarillas de emergencia, yo la vedad estaba un poco aterrada, pero suponía que era algo normal tal vez por el clima, además, quería dar una buena impresión.

Nos aseguramos que todos tuviesen sus mascarillas pero el hombre que aun sorpresivamente seguía dormido no la tenía puesta, por lo que me acerque a él para colocárselo, pero antes de ello el abrió los ojos gritando cosa que me asusto mucho más de lo que ya estaba.

— ¿Se encuentra usted bien señor? — le pregunte, para luego colocarle mi mano sobre su hombro, tal vez despertó por el agite del avión de hace un rato, solo quería hacer que se sintiera bien y que dejara pasar los nervios que tal vez tenia. Él me afirmo estar bien, así que antes de preguntar si deseaba algo como él negó querer algo de tomar o comer, yo simplemente termine por caminar hasta mi sitio a esperar.

De pronto a los pocos minutos alguien toca mi espalda, las chicas se reían y eso me extraño, al voltear, era él quien estaba tras de mi sonriendo y yo cordialmente le correspondí con una sonrisa también.


Mi corazón de pronto se sintió acelerado, y todo se volvió en un total silencio, no podía dejar de admirar su belleza, sentí por un momento ansias de saber más de él, pero por él mismo.



Posted from my blog with SteemPress : http://www.roadstories.com.ve/2018/07/03/un-amor-entre-el-cielo-y-la-tierra-part-i-version-emma/
Authors get paid when people like you upvote their post.
If you enjoyed what you read here, create your account today and start earning FREE STEEM!