Perdida dentro de mi edad.

in #cervantes4 years ago (edited)

Aunque nos miramos a diario y no lo notamos, un día nos detenemos frente a un espejo un instante más del necesario para ver si estamos presentables, y nos encontramos con un rostro envejecido, grisáceo de años, mirándonos, y preguntándonos cuando nos convertimos en esos ancianos. A diario nos quejamos de dolores, de cansancio, y lo achacamos al oficio o a que hemos tenido mucho que hacer, pero simplemente envejecimos y no sólo no nos dimos cuenta, sino que lo ignoramos a propósito para no tener que aceptar que nuestros tiempos se acortan cada día mas...y nos ignoramos a nosotros mismos porque nos duele la conciencia de nuestras carnes trémulas, nuestros cabellos resecos y grises, nuestra piel cayendo de aquellas mejillas otrora firmes y apretadas. Queremos ignorar a nuestros huesos quejumbrosos, nuestras articulaciones ruidosas, nuestros músculos esforzados y adelgazados. Y todo porque esperamos que si lo ignoramos suficientemente, no sea verdad que estamos viejos, y peor que eso, la mayoría solos o con otro igual a nosotros, amaneciendo en una cama que ya no tiene como principal razón nuestro placer, sino nuestra recuperación del duro día anterior, una cama a la que cada día tratamos de llegar más temprano, porque este pobre cuerpo se queja un poco más por día transcurrido. Esa mesa de noche que guardó nuestros placeres y secretos, hoy está cubierta de esos frascos que contienen las fuerzas que día a día tratamos de obtener para continuar arrastrando por la vida ese cuerpo que paradójicamente tiene menos masa pero nos pesa más en el alma. Ay, pobres almas de viejo, que miran hacia el pasado para no ver el futuro de soledad, que se encierra en los cuentos y las historias de ayer, para cerrar los ojos a nuestro hoy triste y nuestro mañana incierto, que se basa en esperar esa llamada que te engaña al corazón y le hace creer que de verdad, quienes ya no están, van a volver, porque duele mucho más ser sinceros con nosotros mismos y aceptar que ya no somos el centro de la vida de nadie. Que un día esas personitas que te abrazaron y te dijeron que eras lo más importante, crecieron, abrieron sus alas y volaron lejos del nido, que quedó vacío, triste y oscuro.
No se si solo soy una mente perturbada, y pienso que les pasa a todos, pero así es mi vida, así de absurda. Y me niego a ser como esos falsos entusiastas que se engañan haciendo macrame o estudiando un idioma que no aprendieron jóvenes y menos lo van a hacer ahora, o buscando parejas con poca edad y mucha ambición como si pudiera absorber su juventud y estafar a la vida. Lo siento por los que lo hacen, pero me parece estúpido decir: voy a estudiar otra carrera, ahora que tengo tiempo! Es mentira, ya no tienes tiempo, se agotó y no le puedes dar la vuelta al reloj de arena, porque aunque la arena regrese al anterior lado, tu vida no lo va a hacer, y nos empeñamos en hacer cosas que no hicimos antes supuestamente para satisfacer un deseo pospuesto, pero realmente solo estamos tratando de robarle una razón a la vida para continuar aquí. Algunos tienen o esperan tener nietos, y de verdad los aman, y disfrutan esos niños, pero, créanme, no son suyos, no deciden nada en sus vidas y si, solo son niñeras económicas y confiables. Yo ni eso tengo, así que perdonen que les destroce sus ilusiones, pero sería bueno aceptar con gracia que sólo somos viejos.

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Thanks for sharing... Love it.

Pero nunca dejas de ser amada por esas personas que se han ido y a lo mejor no todos, pero algunos sí quieren ver pronto a sus viejos que les llevaron a ser lo que son ahora y comprarles sus propias islas para que disfruten sus años dorados haciendo nada o lo quieran porque se lo merecen, porque merecen ser felices y que les ayudemos a serlo.