¿Qué es la Ciencia?
Todo depende del cristal con el que se mire
“La ciencia como algo existente y completo es la cosa más objetiva que puede conocer el hombre. Pero la ciencia en su hacerse, la ciencia como un fin que debe ser perseguido, es algo tan subjetivo y condicionado psicológicamente como cualquier otro aspecto del esfuerzo humano, de modo que la pregunta ¿cuál es el objetivo y el significado de la ciencia? Recibe respuestas muy diferentes en diferentes épocas y de diferentes grupos de personas”
Albert Einstein
No se trata, sin embargo, de afirmar que respecto a la ciencia no se puede decir nada. Contrariamente, es mucho y diverso, lo que se puede referir respecto a la ciencia y es, precisamente, la pluralidad de argumentos que se esgrimen en torno a la ciencia, que van desde lo histórico, lo social o lo económico, lo que imposibilita su definición única y exclusiva.
Así, en término de Jhon Bernal, podemos referirnos a la ciencia, desde la perspectiva de la Ciencia como Institución, la Ciencia como Método, o como Tradición Acumulativa de Conocimiento, entre otras posibles miradas. En fin, al hablar de ciencia todo dependerá del cristal con el cual se le mire.
Parcelas de conocimiento
Adicional a la tendencia al cambio que históricamente ha acompañado a la ciencia, que tal como se ha dejado entrever imposibilita su definición y le hace polisémica, otro aspecto pareciera caracterizarle a aquella, se trata del rigor en cuanto al parcelamiento del conocimiento.
La ciencia, al igual que la filosofía, es una manifestación del espíritu humano que descansa en el pensamiento. Pero la ciencia, a diferencia de la filosofía, se concentra desde sus distintas especialidades, en objetos definidos de la realidad, parcelando el conocimiento, excluyendo de sus intereses cualquier otro aspecto ajeno al propio objeto de estudio según el tipo, o rama, de la ciencia de la que se trate.
De modo contrario, la filosofía estudia la realidad sin ningún tipo limitación, tanto así que los supuestos filosóficos parecieran no tener barreras, abordando inclusive la materia metafísica, algo totalmente negado al carácter y la naturaleza científica.
Pues bien el hablar de las ciencias particulares, como ramas de la ciencia en general, no es otra cosa que hablar de parcelas de conocimiento bien definidas, que abarcan un único objeto de estudio de allí que a las ciencias naturales, que son a las que nos referimos acá, se les consideran ciencias objetivas, porque incluso en ellas se intenta evitar, el subetivismo, los sentimentos, y las emociones del científico, o todo aquello que, fuera del objeto mismo de estudio, pudiera contaminar los resultados “objetivos” del quehacer científico. Por ejemplo, si hablamos de la ciencia médica, su objeto de estudio es el cuerpo humano y, a su vez, cada rama de la medicina se encargará de una parte del cuerpo en particular, por ejemplo, la oftalmología se encargará del ojo, la traumatología de los músculos y huesos, la dermatología de la piel, etc, etc, etc.
No ostente, como producto de este parcelamiento del conocimiento existen, al igual que en la medicina, otras divisiones. Por ejemplo, en la ciencias militares, donde la ingeniería militar se especializa en el diseño de armas cada vez más sofisticadas, y peligrosas, lo mismo puede ocurrir, en caso de la biología donde el estudio cada vez más particularizado de los seres vivos ha permitido conocer a profundidad el microcosmos de las bacterias, tanto que se ha permitido desarrollar un armamentismo bacteriológico, que puede resultar un verdadero riesgo para la propia seguridad mundial.
En este contexto, del parcelamiento del conocimiento, como rasgos característico de la ciencia, no se trata de desconocer los beneficios y la necesidad de aquella para la humanidad, pero tampoco resulta conveniente cerrar los ojos ante los peligros de una especialización desmedida que no tome en cuenta el entorno, que un proceso de deshumanización científica solo se ocupe de su objeto de estudio, y descuide totalmente el contexto, pues los daños colaterales pueden resultar sumamente costoso. Un próximo post queda pendiente para atender y suscitar la discusión respecto al dilema que representa lo que acabamos de plantear.
El experimento
Un tercer elemento característico del quehacer científico, además del cambio y el conocimiento parcelado, resulta, sin duda, la necesidad de la experimentación como condición imprescindible para fundamentar el producto y el trabajo científico.
Así la experimentación es la manera a partir de la cual se construyen, esencialmente, las leyes, principios, hipótesis y teorías sobre las que descansa la ciencia. Para el complejo proceso de experimentación científica se hace necesario, a su vez, llevar a la prática lo que se conoce como el Método Científico, caracterizado por la Observación, la Clasificación y la Medición.
En este contexto, es casi una idea generalizada dentro de la comunidad científica mundial que la Ciencia Moderna descansa en la observación y la experimentación y el origen de aquello, como método científico, parte la iniciativa de Galileo Galilei de confrontar los postulados aristotélicos respecto a la caída de los cuerpos.
Para aquel momento, en pleno siglo XVII, nadie se atrevía a contradecir la idea milenaria de Aristóteles, respecto a que la velocidad de los cuerpos estaba relacionada, o condicionada, por los pesos de los cuerpos, de este modo un objeto que pesara el doble que otro caería dos veces más rápido que aquel al que aventaja en peso. Galileo, retando todo aquello, dejó caer dos cuerpos de distinto peso desde la torre inclinada de Pisa y, Eureka, ambos tocaron el piso al mismo instante. Comprobó, de aquel modo, que el peso nada tenía que ver con la velocidad adquirida por los cuerpos en caída libre, la vieja creencia era falsa y la ciencia moderna, de la observación y la experimentación, …, se había impuesto, …había triunfado!!
Hasta la próxima amigos de steemit. Saludos!!
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