Comprar comida en Venezuela
La cola que van a observar en las siguientes imágenes no es para surtir combustible, acción tradicional en Venezuela cuando hay escasez de gasolina en nuestro país.
Se trata de un estacionamiento improvisado. Esta parada de carros se registra todos los sábados en una vía alterna del municipio Santos Marquina, al norte del estado Mérida, Venezuela.
Cada madrugada, a eso de las 4am, comienza el movimiento de personas en ese sitio. Vendedores y compradores confluyen en una mismo sitio y es que, esa carretera sirve para activar un mercado a cielo abierto, un lugar para vender y comprar verduras, charcutería y hasta herramientas de trabajo como martillos de destornilladores.
Cada sábado se aparcan más vehículos en la entrada del pueblo de Tabay. Acá no importa la clase social o la distancia donde se viva, se puede ver personas con carros modernos así como gente con vehículos estropeados; igualmente, llega gente de otros municipios tanto del páramo como de la zona baja de Mérida.
¿Cuál es la razón? Los bajos precios que se consiguen en cada “puesto” ya que, entre varias cosas, la mayoría de los vendedores son productores agrícolas. Como no hay una norma que establece el monto de cada rubro, se consiguen ofertas mucho más económicas que en los establecimientos comerciales convencionales.
Ejemplo de esa situación es lo que pude evidenciar el pasado fin de semana. Haciendo un recorrido, pude ver como un kilo de papa estaba en 13 mil bolívares (unos tantos dólares) mientras que en los abastos puede llegar a costar 40 mil bolívares y hasta más. Un kilo de tomate se consigue en 25 mil bolívares mientras que en un supermercado puede costar hasta 75 mil bolívares. Un kilo de zanahoria se consigue en 10 mil bolívares mientras que en un establecimiento se consigue en 30 mil bolívares y un poco más.
El tema del dinero en efectivo puede ser un hándicap, sin embargo, varios de esos tarantines aceptan transferencias y uno que otro tiene el llamado “punto de venta” para pasar las tarjetas de débito.
El “estacionamiento” se paga tipo colaboración, los “cuidadores” piden “un aporte” para intentar ordenar el espacio, así la entrada y la salida no es tan traumática.
Creo que estos espacios son una alternativa para palear la crisis económica que vivimos, sin embargo, me preocupan dos cosas; las denuncias de robos en horas de la madrugada así como la utilización de una vía que sirve como desahogo de la carretera principal.
Fotos: Héctor Cortez (Las gráficas fueron tomadas con mi dispositivo móvil Samsumg Galaxy S III)
No sabía sobre esto, hace poco compre en kilo de zanahoria en 60mil.
Imagínate. Si, es una alternativa para palear la crisis, lo complicado es el tema vialidad, cada vez llega más gente al sitio y eso obstaculiza la movilidad; espero que se tenga que atender alguna emergencia en esos momentos, sería complicado. Gracias por leer y opinar el post. Saludos
triste realidad, compañero... excelente fotos
Si hermano. Es una situación complicada.
Me había preguntado si al interior del país se podrían estar dando no sólo estas alternativas sino avanzar en propuestas que escapen de controles e hiperinflación. Ya vimos lo de El Panal en el 23 de enero de Caracas y ahora esto, un poco más tradicional. ¿Podrá avanzar alguna forma gracias a las criptomonedas?
Observo que la especulación en el "mercadito" es mínima, si bien existe cierto "precio" estándar, los que piden más dinero por los rubros corren el riesgo de quedarse con la mercancía puesta; me llama la atención el tema de "El Panal"..