El Magnetismo.
Seguramente has tenido en tus manos un imán y has visto como atrae algunos materiales hacia el y de cómo se mantienen pegados al mismo. Te preguntaras porque sucede eso. Pues la respuesta radica en el magnetismo, que es una fuerza muy parecida a la fuerza de gravedad. Pero la fuerza que proviene del magnetismo se debe a cargas eléctricas.
El magnetismo se conoce como la fuerza de atracción o repulsión que puede tener un objeto o material magnético sobre otros elementos ferrosos. Níquel, hierro, acero, y otros metales son los que entran dentro de esta categoría, sin embargo, mediante diferentes procesos químicos, la misma fuerza de atracción puede adecuarse a otros elementos que naturalmente no tienen la misma capacidad. Fuente
De tal manera, para que se produzca el magnetismo debe de cumplir o de existir cargas en movimiento, específicamente de los electrones, considerados pequeños imanes que son capaces de atraer materiales y que producen fuerzas magnéticas, siendo los responsables de la capacidad magnética de un material u otro.
Para entender la manera en que funciona el magnetismo, debemos conocer y entender que existen dos tipos de objetos magnéticos, conocidos y denominados Imanes. Estos pueden ser de dos tipos:
Imanes Naturales: son aquellos que tienen la capacidad y propiedad de atracción, como su nombre lo indica esta capacidad ocurre desde su estado natural y sin la necesidad de algún proceso en específico. En este tipo de imanes abunda la concentración de óxido de hierro. También se les llaman o conocen como magnetitas.
Imanes Artificiales: Se diferencia de los anteriores, ya que este tipo de imanes si necesitan de un proceso específico para adquirir la capacidad de atracción, y se puede lograr al pasar el material por un baño de distintas sustancias fortalecidas por la misma magnetita. Una vez que se convierten en imanes, pueden poseer esta capacidad por bastante tiempo. No todos los materiales pueden convertirse en imanes, para ello deben cumplir algunas condiciones en su composición. Algunos de los objetos que pueden pasar por la transformación de magnetización son el hierro y el acero.
Tales de Mileto, filósofo, físico y matemático griego (623 a.C. – 558 a.C.) fue quien observó la atracción del imán natural, la magnetita con el hierro. La palabra magnetismo se originó en el nombre de la ciudad de Magnesia del Meandro, cerca de Mileto, en Asia Menor, donde por primera vez se observaron los fenómenos de atracción que producían los imanes naturales. Fuente
FUERZA DE ATRACCIÓN EN EL MAGNETISMO.
Cuando los extremos de los dos imanes son iguales, se repelen (Dos polos negativos o dos polos pisitivos), pero si ambos extremos son diferentes se producen en ellos una atracción (polo positivo y polo negativo). Un imán en forma de herradura logra concentrar el campo magnético, consiguiendo una mayor fuerza de atracción entre ambos.
Lo anterior, se debe a la influencia de un campo magnético, ya que este es el espacio donde se ejerce la fuerza como consecuencia y resultado de los movimientos de cargas eléctricas.
Por su parte, el flujo magnético es la representación de la cantidad de líneas existentes dentro de ese mismo campo, estas líneas mismas viajan del extremo norte a extremo sur. De acuerdo a la facilidad y capacidad del flujo con el que viajan estas líneas, podemos entonces conocer la permeabilidad magnética que se propaga y viaja a través del objeto imantado.
MAGNETISMO TERRESTRE.
Nuestro planeta Tierra es conocido como un imán grande, el cual está dividido en dos polos (Norte y Sur), muy semejante a las propiedades de los dipolos magnéticos. Es por ello que el polo Norte es el campo magnético que siempre atrae la brújula (la cual puede ser alterada cuando está cerca de minas de magnetita),lo que explica que la Tierra actúa como un imán que ejerce fuerza de atracción en la dirección Norte.
EL MAGNETISMO EN LA VIDA DIARIA.
El magnetismo está presente en nuestra vida cotidiana, toda la tecnología que nos rodea basa su funcionamiento en esta fuerza. Por lo tanto podemos identificar este fenómeno en varios dispositivos que generalmente usamos, y que poseen imanes en su interior o generan campos magnéticos, entre ellos están los televisores, computadores, teléfonos y radios, aires acondicionados, motores eléctricos. También podemos encontrarlos en herramientas más comunes como son el uso de destornilladores, que en su punta están imantados para que el tornillo se mantenga siempre pegado a el, facilitando el trabajo.
Podemos encontrar el magnetismo en soportes y bandas magnéticas presentes en juguetes, motores, generadores, vehículos, cierres para bolsos, memorias de tarjetas de crédito, o guitarras eléctricas, entre otros.
En la medicina su uso es extendido, ya que con inventos como las resonancias magnéticas se detectan enfermedades que pueden ser tratadas a tiempo. Aunque también podemos sumar la magnetoterapia y el biomagnetismo, como parte del arsenal con el que contamos para tratar ciertas afecciones, como la artritis, los trastornos circulatorios, el estrés o el dolor, entre otros; usando para ello campos magnéticos sobre el cuerpo. Fuente
que bueno publiques cosas de ciencia