La pesadilla de la guerra.
Los ancianos son los que declaran la guerra, pero son los jóvenes quienes las libran, estos últimos van a la guerra sin saber exactamente porqué; creen que con ella protegerán a su familia y a su tierra, pero a decir verdad, van a destruir la tierra de otro, van a destruir a otras nochesias, y se dicen a sí mismos que es por una buena causa. La guerra saca a la luz la parte más oscura del ser humano, el salvajismo de sus acciones no tiene parangón. De vuelta en sus hogares, sus recuerdos les atormentan por las noche. Solo los que no han experimentado la guerra sueñan con esta.
Proceso