Cine de pueblo
Era una película en blanco y negro que veían en un cine local. Era la única que veían. Era la única que tenían. Hasta que el viejo Manolo, dueño del improvisado "cine", adquirió un lote de películas nuevas. Y así dio inicio, de verdad, el cine del pueblo.
Mario y Lucía estaban de paso. Eran gente de ciudad, no estaban acostumbrados a la monotonía de aquel lugar. Escucharon sobre el cine que había allí y, sin imaginarse la gran cosa, decidieron visitar el sitio y ver una película. ¿qué podían perder? no podía ser más aburrido que quedarse en la casa sin hacer nada.
Pagaron la entrada al viejo Manolo y pasaron al interior de un galpón descubierto. Lo primero que les sorprendió era que no había allí sillas. Parece que cada quien llevaba su propio asiento. Había bancos, taburetes, y también vieron a un señor que entró en una bicicleta y se recostó de la pared. Había algunos sentados en piedras, bloques y pipotes de basura. Otros se sentaban en el suelo.
Escucharon a un vendedor ambulante que decía:
—Maní tostao. La mitad podrío y la mitad quemao...
Las personas compraban y no se quejaban. Tal vez era una técnica de venta. Con un chiste lograba vender toda la mercancía. La pareja prefirió no probar el maní. Tuvieron ganas de irse, pero entonces entró Manolo y pasó a preparar la función. La curiosidad pudo más que el desencanto. Quisieron ver qué más había...
Manolo tomó una sábana grande y, con unos ganchos de ropa, la colgó en una cuerda. Luego se dirigió al otro extremo, se montó en su camión y destapó un viejo proyector. A los pocos minutos lo puso a funcionar y comenzó la película. Había brisa y la sábana se levantaba, perdiéndose buena parte de la trama. Poco tardó la pareja en salir por la puerta de atrás, sin comenzar siquiera a disfrutar la película.
Ya en la casa, se reían de la rara experiencia del cine de pueblo. Más tarde, escuchaban a Manolo que gritaba por un megáfono:
—Y mañana no se pierdan "El Valle de Los Canibales"
Lucía no estaba segura si había escuchado bien, pero Manolo volvió a repetir...
—Sí. No se pierdan el estreno de El Valle de Los Canibáles.
(el viejo acentuaba mal la palabra "caníbales". Parece que ni siquiera conocía esa palabra)
Otra explosión de risas...
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Introducemyself
Era la época de los cines a medio
Excelente narración.
Me gusto la frase —Maní tostao. La mitad podrío y la mitad quemao...
ja ja ja siempre muy ocurrente y divertido.
jajajajaja muy creativo el post! me gusto mucho.